viernes, febrero 21, 2020

Por Alejandro Martínez de la Cruz*

Si se reparten culpas o se buscan a los autores de lo sucedido en Bolivia este domingo 10 de noviembre no terminaríamos nunca de nombrar a responsables, por un lado está la derecha y su ilusión de regresar al poder e instaurar una vez más al modelo neoliberal en esta país, aspiración legítima, pues de ser un país verdaderamente democrático tendría que garantizar la libre competencia, en el otro extremo, tenemos a Evo Morales el cual pese a que ahora es ex presidente se niega a ir del poder, amenazando con regresar y continuar con su modelo socialista, que ya perduró cerca de 14 años.

Pero si la derecha desea retomar las riendas de un país azotado por protestas y profundos retos en lo económico como lo social, tendrá que cambiar su discurso racista y clasista, dejar de marcar su discurso con diferencias ideológico- religiosas, económico-políticas y sociales-culturales, pues lo único que está recalcando es el triunfo de los blanco y poderosos, sobre los indígenas y menos favorecidos.

Y la izquierda tendrá que ampliar su rango de pluralidad y construir las bases para la inversión en donde tendrá que incluir a los empresarios y las élites políticas para la toma de decisiones y no sólo cerrar su círculo de legitimidad en lo social y los pueblos originarios, de lo contrario los condena a ser los excluidos y los perseguidos del capitalismo.

Bolivia se encuentra en una situación dramática y caótica, donde no existe Estado y la sucesión se ve un tanto compleja, pues no sólo renunció Evo Morales como presidente, sino que el Vicepresidente, el presidente del Senado el primer vicepresidente del Senado y el presidente de la cámara de Diputados, por lo que existe un vacío de poder, dejando en la línea de sucesión a la segunda vicepresidente del Senado (que es de oposición), esto complica la crisis en Bolivia, por lo que las próximas horas son críticas para este país.

Evo deja no sólo un país dividido, sino también un legado poco visible, pues el reducir la pobreza, dar reconocimiento a los pueblos originarios y colocar a Bolivia como un país fuerte de la región Latinoamericana se ven como logros pequeños u opacos frente a sus tres reelecciones y una cuarta frustrada por un movimiento golpista, y los líderes de la oposición Carlos Mesa y Luis Camacho quienes insistan a la violencia y las movilizaciones.

No queda duda que lo que sucede en Bolivia es a todas luces un golpe de Estado, perpetrado y ejecutado por la derecha, pero no toda la culpa es de quién ejecuta, pues tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata, pues de no ser por el ex presidente (Evo Morales) quién pretendía perpetuarse en el poder hasta 2025 la situación por la que atraviesa hoy Bolivia no se estaría dando, hubiera pasado a la historia como aquel indígena que fue Presidente, ese que redujo la pobreza un 60%, aquel que impulsó el reconocimiento de las lenguas indígenas de Bolivia, colocando al país en el mayor país con lenguas indígenas reconocidas.

La derecha se regocija con la caída de un presidente popular, con la violencia que se vive en Bolivia, de los estragos que trae consigo el deponer por la fuerza un gobierno constitucional y quizá eso desenmascara su verdadero “yo”, ese que es violento, autoritario, clasista, racista, incapaz de aceptar que el modelo neoliberal trae desigualdad y crisis.

Sea como fuere la izquierda también tiene que detener su oleada de movilizaciones si quiere que la renuncia de Evo valga la pena en su intento de pacificar al país, pues de lo contrario no existirá renuncia, condena o gobierno (de derecha o izquierda) que logre restablecer el rumbo de Bolivia.

Evo se fue (sin saber a dónde pues e desconoce cuál es su paradero) y dejó a su Bolivia sola y desprolija, en caos y al borde de una guerra civil, ¿Regresará? ¿Se mantendrá al margen de lo que Camacho y Mesa hagan o digan? ¿Cuál será el destino para los bolivianos?

*Licenciado en Políticas Públicas, Diplomado en Estrategia, Gestión y Administración Municipal, Miembro de la Academia Nacional de Evaluadores (ACEVAL), Redactor de Opinión en Redactores Web Mx y Comunicadoresmx.

Notas Relacionadas

PUBLICIDAD

Social

YOUTUBE