POR CLAUDIO JAIME M.

La encuesta nacional de ingresos y gasto de los hogares (INIGH) elaborado durante el 2017 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, informó que en México el ingreso corriente promedio trimestral por hogar es de 46 mil 521 pesos, proviniendo éstos de fuentes tales como el trabajo (64.3 %) transferencias (15.6%) y alquiler de viviendas (11.3 %), entre otros.

El mismo informe detalló que en los hogares mexicanos gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos, bebidas y tabaco (32.2 %), transporte (19.3%), educación (12.4%), vivienda, energía y combustibles (9.5%), vestido y calzado (4.6%), entre otros.

Cuando usted decide la compra de algún bien o la contratación de algún servicio, de antemano hizo algunos razonamientos, en algunos casos concienzudos y en otros debido a la confianza con el proveedor o costumbre, con juicios muy ligeros.

Sin embargo, es común que cuando el producto no proporcionó la satisfacción que usted esperaba o tiempo después se dio cuenta que en realidad no lo necesitaba o que costó mucho más que con otro proveedor, es muy posible que experimente arrepentimiento.

Esa sensación de insatisfacción le hace recapacitar: “pensé que sería mejor” y posiblemente hasta se culpe por no haber considerado con más detenimiento su compra. Esta desagradable sensación puede no repetirse si usted toma en cuenta estos criterios para hacer compras favorables a su bolsillo.

Primero: Nada es para siempre

Cualquier aparato, no importa su naturaleza, algún día dejara de servir, ese periodo se le conoce técnicamente como, tiempo de vida útil, en este caso la forma en que la compra resulta ventajosa para usted radica en que conozca de antemano cuál es ese tiempo de vida útil promedio de lo que va a comprar; otro aspecto de principal importancia es el mantenimiento que requiere ese aparato para alcanzar el tiempo de vida útil óptimo.

Bajo este criterio, usted conocerá antes, no después de comprar, ya sea un electrodoméstico, un teléfono, una computadora, un aparato electrónico o un auto, cuál es su costo, cuánto cuesta mantenerlo, cada cuándo proporcionarle el mantenimiento adecuado, cuáles son los consumibles que usa, su factor de consumo, tales como electricidad, gasolina, tiempo aire, acceso a internet u otros. Esto sirve para calcular contra su presupuesto, el costo de cada uno para que se prepare antes de que se agoten, si tiene dudas de como hacer un presupuesto, usted puede aprender a hacer uno aquí.

Segundo: Gato por liebre

Esta expresión es adecuada cuando lo que compró no es realmente lo que usted esperaba o, para hacer notar que lo engañaron por dejarse llevar por las apariencias.

La mera apariencia de cualquier objeto lo lleva a crear una idea para darle una calificación, esa calificación provino de otras opiniones. El riesgo para su economía radica en que esas opiniones tuvieran como fundamento prejuicios, lo que se conoce como juicios adelantados y normalmente estos son equivocados.

Esa idea creada en el ambiente gracias a la propaganda y los estereotipos nos hace dar calificaciones de agradable o desagradable, bello o feo, fino o corriente y quizá esa superficial clasificación no sea ni justa ni correcta.

Cuando usted tome como primer criterio para comprar algo que está “bonito”, es muy probable que esté arriesgando su dinero, ya que la apariencia no garantiza que cumpla con, por lo menos, con lo que promete y en el corto o mediano plazo usted podría experimentar el muy desagradable sentimiento del arrepentimiento.

Tercero: Garantía y caducidad

Cuando ya se informó detalladamente sobre el beneficio que obtendrá de una compra, ahora toca que esta operación esté garantizada, esto le dará un respaldo para que, en caso de alguna falla o evento inesperado, usted pueda recuperar su dinero, recibir una reparación gratuita o bien otro producto igual o equivalente para satisfacer su compra.

El termino, caducidad, aplica para alimentos o consumibles en general, cada vez que usted compre algo que comerá o beberá, por su salud y para proteger su bolsillo, resulta muy conveniente revisar las etiquetas buscando las fechas de caducidad, esto evitará consumir un alimento en mal estado y en consecuencia dinero perdido.

Tomando en consideración por lo menos estos tres consejos, es probable que antes de comprar determine si el producto que está frente a usted y le provoca deseos de comprarlo, está dentro de su presupuesto y/o realmente lo necesita y recuerde, no gaste mas de lo que gana.

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