DELEITAN A MEXIQUENSES CON “SU MAJESTAD LA ZARZUELA” Y LA OFM EN TEXCOCO

En la Sala de Conciertos “Felipe Villanueva”, la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM) ofreció la interpretación de la Sinfonía No. 3 en Re menor del compositor Gustav Mahler, una de las sinfonías más ambiciosas y complejas del autor.

Bajo la batuta del Maestro Rodrigo Macías, Director General de la OSEM, la orquesta deleitó a las y los asistentes, durante casi dos horas, con la ejecución de esta obra monumental, de gran dificultad no sólo en cuanto a interpretación, sino también al montaje técnico.

La extensión de la obra está compuesta por seis movimientos de irregular duración. El primero toma 35 minutos, más que algunas sinfonías de Beethoven y que todas las de Mozart, Haydn y otros compositores románticos, mientras que el quinto movimiento sólo dura cuatro minutos.

Las voces de la mezzosoprano Rosa Muñoz, del Coro Polifónico del Estado de México y del Coro de Niños de la Facultad de Música de la UNAM, así como los textos poéticos incluidos en la obra, transportaron a las y los mexiquenses a conocer la esencia de este importante autor de música clásica.

Por su parte, la Orquesta Filarmónica Mexiquense (OFM) bajo la batuta de Gabriela Díaz Alatriste, presentó en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario (CCMB) “Su majestad la Zarzuela”, un concierto con ballet, canto y música de orquesta que deleitó a cientos de mexiquenses.

Con la participación del Coro Polifónico del Estado de México dirigido por Manuel Flores Palacios, la Compañía Mexicana de Zarzuela y Opereta, y el Ballet Reflejos de España, así como con una gran producción, dieron vida a 17 piezas representativas del género.

Es así que, durante la presentación que se llevó a cabo en la Sala de Conciertos “Elisa Carrillo”, Gabriela Díaz demostró la versatilidad de la OFM, al interpretar un género tan particular como la zarzuela, mezclándolo con la danza, la voz del coro, las sopranos y tenores que enlazaban cada baile para contar una historia.

Las y los bailarines vistieron el traje típico de madrileño, en la que las mujeres visten en los hombros un mantón con flecos y dibujos, falda larga ceñida en la cintura, un pañuelo en la cabeza con clavel rojo y blusa blanca. Mientras los hombres estaban ataviados con pantalones oscuros ceñidos, camisa, chaleco y boina de cuadros blancos y negros.

Notas Relacionadas

Social

YOUTUBE

PUBLICIDAD