sábado, diciembre 5, 2020
De estudiante a PPL sentenciado a 40 años

Antonio Candelaria Reyes, injustamente preso, enfrenta los delitos de extorsión, secuestro y asociación delictuosa.

Por Andrea Jasso

Antonio Candelaria Reyes de 26 años, fue víctima de un terrible suceso el 30 de abril del 2015 cuando, aun sin saber cómo ni porqué, fue torturado y sentenciado a una condena de 40 años por un crimen que nunca cometió.

El joven estudiante de actuación e informática caminaba por el centro comercial “Mundo E” en el municipio de Tlalnepantla, cuando dos hombres lo interceptaron para robar sus pertenencias y su identificación.

Posteriormente ambos sujetos le pidieron recoger una mochila, amenazándolo con hacerle daño a su familia si no obedecía, pues tenían bien ubicado domicilio y demás información personal.

Candelaria Reyes no tuvo opción y se encaminó por estacionamiento del centro comercial cuando entrar a un banco Banorte dentro de la plaza para usarlo como refugio, pero como respuesta solo fue agredido violentamente por varios hombres y mujeres, según un video brindado por la gerente de este centro comercial.

Seguido de esto, el joven fue privado de su libertad y sufrió fuertes torturas corporales, le colocaron una pistola en los genitales y lo asfixiaban con una bolsa de plástico.

Cuatro horas después, sin ningún tipo de explicación, fue presentado ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO),​ pues quienes lo torturaron eran elementos policiales, y no fue sino hasta tres días después que el estudiante pudo comunicarse con su familia, solo que desde el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, a donde fue trasladado, violando en todo momento sus derechos jurídicos.

Incluso la médico legista alertó sobre la falta de coincidencia del horario de presentación del detenido, lo que significa otra violación a sus derechos como Persona Privada de la Libertad (PPL).

Antonio fue acusado de extorsión, secuestro y de ser miembro de La Familia Michoacana, aunque no pudieron comprobarle ninguna de estas acusaciones, por lo que el juez se declaro incompetente ante la falta de evidencia fue trasladado al penal de Tlalnepantla, donde se le adjudica el delito de extorsión con agravantes y lo condenan de 40 años de prisión.

Estos hechos fueron narrados por Antonio Candelaria Alejandro, padre de Antonio Candelaria Reyes, a través de De Análisis, el cual se suma a los más de 19 mil casos de fabricación de culpables en el estado de México.

Comentó que, pese a que se realizó una apelación y se tramitó un amparo, la defensa con la que contaban era deplorable y este abogado no tenía experiencia alguna en juicios orales en el estado de México, por lo que ignoraron el video y otras pruebas, haciendo que la condena solo bajara tres años, y finalmente, perdieran el caso.

Actualmente la familia de Antonio, recluido en el penal de Barrientos, cuenta con la asesoría del abogado José Antonio Lara Duque del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero (CDHZL) y su caso se encuentra en la Plataforma Haz Valer Mi Libertad.

Candelaria Alejandro dejó en claro que no se pretende dejar en libertad a quienes son culpables, sino revisar el proceso de detención para señalar las anomalías e inconsistencias que prueban que, como Antonio, muchas personas son inocentes.

Emocionalmente y hasta económicamente es muy difícil para esta familia sobrellevar este escenario, pues ver a su hijo ser sentenciado hace año y medio y ni siquiera poderle brindar alimentos sin que se viva la intransigencia de los cobros por cada acción dentro de los penales que conlleva un gasto de entre 2 mil 500 pesos semanales.

Incluso comenta el padre de Antonio, “desde que sales de tu casa, ya estás pagando, pues existen cobros por las acciones más ridículas”.

Los familiares de Antonio no conocen a la persona que hace la acusación “y ni hablar de los agresores, pues en los juicios realizados en el estado de México, se cambió de ministerio público y al fiscal unas 3 veces”. Solo se conoce el apellido de uno de ellos y los testimonios son inconsistentes.

Además, la estancia misma dentro del penal es una situación de peligro, pues a Candelaria Reyes le hicieron llegar un recado a su celda en el penal de Barrientos, donde se le decía que “se cuidara”, esto solo por proporcionar las pruebas de su inocencia.

Además, las condiciones por la pandemia incrementan la situación de vulnerabilidad, pues hay múltiples casos confirmados de coronavirus dentro del penal, por lo que solicitan la aprobación de la Ley de Amnistía que se encuentra en análisis en la LV Legislatura.

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