Los errores más comunes de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Por Claudio Jaime M.

En México las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) generan 78% del empleo y 42% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Las PyMEs se concentran en actividades como el comercio, los servicios y la industria artesanal, al igual que en trabajos independientes, destaco la Comisión Nacional de la Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef).

Expertos del ramo señalan que existen diversos tipos de motivos para que los emprendedores inician negocios por su cuenta, sin embargo, muchos de ellos no cuentan con la preparación necesaria ni la asesoría adecuada para echar andar o mantener a flote sus negocios.

De acuerdo con el estudio “la esperanza de vida de los negocios en México” elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), detalla que de cada 100 negocios que nacen en México, solo 11 llegan a los 20 años de existencia, otro aspecto que se destaca es que después de los 5 primeros años de existencia de un negocio la “tasa de sobrevivencia” aumenta significativamente, así como que, independientemente de su tamaño, el tiempo promedio de vida de los negocios en México es de 7.7 años.

De entre los errores más comunes de quienes inician un negocio por su cuenta se encuentran:No contar con un plan de negocios o elaborarlo sin la asesoría adecuada

Existen instancias públicas a las que puede acudir en busca de esa asesoría que le ayudará a comprobar de inicio si su idea de negocio cuenta con probabilidades de prosperar o bien si requiere de consejos para darle un mejor rumbo.

A partir de diciembre del 2018 en México, los apoyos económicos y asesoría para las microempresas que otorgaba el Inadem, serán otorgados por la Secretaria de Economía por medio de convocatorias, financiando principalmente a microempresas en áreas de alta marginación por medio de un fondo revolvente a través del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi).

La titular de esa dependencia Graciela Márquez, informo que el esquema de financiación de las microempresas en áreas de alta marginación no sustituye a los programas dirigidos a las micro, pequeñas y medianas empresas, (Mipymes) y que las funciones del anterior Inadem las asumirá la Secretaria de Economía.

No contar con suficiente financiamiento u obtenerlo de forma inadecuada

Desde el inicio del plan de negocios, esta parte es fundamental, ya que de ella dependerá no solo la sobrevivencia de su empresa, sino que usted no pierda su capital.

Los asesores autorizados tanto de instituciones bancarias como de fomento a los emprendedores, cuentan con los elementos necesarios para informarle con certeza cuánto necesita para iniciar su negocio, cuánto más necesita para mantenerlo, cómo ir administrando sus deudas y sus ganancias y otra parte que es por demás muy importante, de dónde obtener ese financiamiento para que, en el mediano y largo plazo, no peligre la estabilidad de su negocio por pagar una deuda obtenida en condiciones desventajosas.

Recuerde que obtener financiamiento de fuentes “dudosas”, sin garantías o reglas claras, pueden poner en peligro no solo la estabilidad de su negocio, sino su propio capital.

Tomar decisiones apresuradas y superficiales

Tan malo es no pedir consejos como preguntar a muchos qué hacer, pareciera que es una situación irrelevante tomar una decisión que según usted no requiere de ayuda o no es la gran cosa, sin embargo, tratar de aumentar los alcances de su negocio o darles un nuevo rumbo solo porque a usted le pareció una “buena idea” o una oportunidad que no debería dejar pasar, puede tener consecuencias para la estabilidad de su negocio.

Antes de tomar decisiones porque “apareció una buena oportunidad”, consulte al asesor adecuado para comprobar que realmente es una oportunidad o que su negocio está en condiciones de aprovecharla.

Administración inadecuada de su negocio

Esta parte es tan o más importante que crear la idea y echarla a andar, erróneamente existen emprendedores que, aun contando con los conocimientos necesarios para administrar su empresa, “relajan” las exigencias que la administración eficiente de un negocio impone, no importa el tamaño de su negocio, considere la importancia de su liderazgo administrativo, entre esos errores más comunes destacan:

  • Contratar a familiares

Este rubro por demás espinoso, pone entre la espada y la pared a muchos emprendedores ya que es típico que se sientan “obligados” a “ayudar” a familiares desempleados, sin embargo si estos empleados no cuentan con una actividad definida, reglas claras o peor aún, cuentan con privilegios como no presentar cuentas por sus decisiones, no ser sancionados, ser impuntuales o no laborar (solo aparecer en nómina), se convertirán en un lastre que pesará tanto en sus ganancias como en el ánimo y desempeño del resto de sus empleados, piénselo bien, los negocios y los sentimientos no siempre son una mezcla productiva.

  • Usar dinero de la empresa para gastos personales

Las fugas de capital son un error que tarde o temprano podrían hundir su negocio.

Si usted sabe el destino de cada centavo de su inversión y no dispone de él hasta que llega al rubro de “ganancia”, rubros como pago de deudas, pago de servicios, mantenimiento, sueldos, reinversión y fondo de emergencia, entre otros, es probable que no sufrirán mermas.

En cambio, por ejemplo: si usted mete la mano en la caja registradora para que su hija o hijo se vaya de fin de semana con sus compañeros de la escuela, los rubros que acabó de enlistar y que son los que mantienen con vida su negocio, podrán quedar irresponsablemente incompletos e iniciar el pique de su empresa.

  • No supervisar el desempeño de sus empleados

La empatía con su fuerza laboral no importa del número del que estemos hablando, puede ser un riesgo que usted no tiene por qué correr, el puesto de “jefe de personal” en ocasiones por el tamaño de su empresa, podría corresponderle a usted, el dueño del negocio, esta posición exige de responsabilidades como las de carácter de seguridad social, capacitación para el desempeño del puesto y supervisión del desempeño de los empleados.

Aquí el camino es muy angosto, cada trabajador debe cumplir el compromiso que adquirió al firmar su contrato alcanzando las metas de desempeño que usted les asigna, es muy simple, cada trabajador es motor o lastre de su empresa.

  • No auditarse

El mejor aliado del dueño de una empresa es quien realiza las funciones de auditor, es el “plomero” el que se asegura que no existen “fugas” provengan de quien provengan, inclusive de usted mismo, el dueño de la empresa y de qué tanto haga caso de la voz de su conciencia en forma de su propio contralor, su empresa podrá sobrevivir e inclusive podría correr el riesgo de crecer y de ser más productiva.

Confiar en que “todo está bien” y “ninguno de mis trabajadores me traicionaría o tomaría decisiones sin mi consentimiento”, puede ir reuniendo los clavos del ataúd de su empresa.

Siempre cuente con alguien que le confirme que sus cuentas son correctas o no, que sus deudas se están pagando o no, que sus impuestos van al corriente o no, que su empresa va por buen camino…o no.

Ese consejero valioso que no le ocultará nada por irrelevante que parezca o muy grave que sea, le será de gran ayuda, este puesto nunca le debe corresponderá a usted, el dueño de la empresa” deberá ser de preferencia alguien externo sin vínculos emocionales ni afectivos con usted, alguien con la frialdad de infórmale con honestidad en qué está bien y en que usted y su empresa está mal. Es la voz de su conciencia que mantendrá vivo su negocio.

Y por supuesto no olvide, No Gaste Más de lo que Gana.

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