martes, marzo 9, 2021
El declive de la pequeña farmacia

Cadenas farmacéuticas acaparan medicinas y controlan precios.

Con la llegada de la pandemia por Covid-19, la industria farmacéutica comenzó a registrar situaciones atípicas que derivaron en un acaparamiento de medicamentos por parte de la población. No es que se haya registrado desabasto de medicamento, sino que hubo un excesivo consumo de medicamentos relacionados con el tratamiento contra el SARS-CoV2.

De acuerdo al presidente de la Federación de Propietarios de Pequeñas Farmacias, Alfredo Urbano Flores Moreno, la gente realizó un manejo poco común de antibióticos o anticoagulantes para enfrentar la enfermedad de Covid-19, aunque son las farmacias de los centros comerciales las que se volcaron sobre la comercialización de ciertos productos “y compraron líneas completas de producción que provocó dificultades para abastecer a las farmacias pequeñas o populares”.

Es decir, son las grandes cadenas comerciales con poder adquisitivo las que imponen esquemas de comercialización que se refleja en el precio final al consumidor, porque no hay una regulación real al respecto desde hace como seis años, agregó.

En entrevista con COMUNICADORESMX, Flores Moreno, explicó que hasta antes de la llegada de las grandes cadenas farmacéuticas, existía un órgano colegiado que estaba integrado por las diferentes dependencias del gobierno involucradas en el sector que analizaban la viabilidad de los precios de cada uno de los medicamentos de acuerdo a la demanda, pero actualmente son las grandes farmacias las que imponen el costo de los insumos.

“Desafortunadamente la necesidad de los consumidores los obliga a comprar los medicamentos al precio que sea y eso es aprovechado por las grandes empresas para continuar encareciendo el producto”

Además, indicó que es un engaño el precio base que le imprimen a las cajas de algunas medicinas porque al llegar a la caja tiene un costo menor, “eso es una mentira, hacen creer al consumidor que está comprando una oferta, eso no es cierto”.

Insistió en que la salud pública de los mexicanos no puede estar en manos de los acaparadores y en una falta de regulación de los precios o insumos, como en el caso de los medicamentos especializados como es el caso del Remdesivir que en Estados Unidos tiene un costo de entre 5 y 6 mil dólares en México se está cotizando en 300 mil pesos, “es un abuso, ahora resulta que los medicamentos son más baratos en nuestro país, es incongruente y todo por una falta de regulación”.

Para los que se dedican a la industria farmacéutica es sabido que existe un oligopolio en manos de los grandes inversionistas que son los que manejan a su antojo el precio, abasto y distribución de medicamentos e insumos.

Finalmente, Flores Moreno dijo que otro de los fenómenos que se presentaron a raíz del surgimiento de las llamadas farmacias especializadas, es que hay medicamentos que se convirtieron en productos bajo pedido y que resultan aun más caros y ni con intermediarios se puede conseguir.

“Los tres niveles de gobierno deben poner sus ojos en este tenor, porque es una falta al Artículo Cuarto de la Constitución en el que se especifica el derecho que los mexicanos tienen a la salud y a los medicamentos de forma gratuita, pero si hablamos de los parámetros de los costos es una risa ese Artículo”.

Estos acaparadores, insistió, son los que tienen su dinero en los “paraísos fiscales” y son los patrocinan a legisladores para que impongan las iniciativas que los favorezcan.

“Imagínate, cualquier producto que salga de un laboratorio tiene una utilidad bruta de mil 200 a mil 800 por ciento y cuando llega a la farmacia, sólo se le gana el 19 por ciento”.

LAS SIMILARES

Hace como 20 años surgió la figura de los medicamentos genéricos intercambiables en el sector salud que pasaban varios filtros por laboratorios de instituciones públicas para ser aprobados, es decir, obedecían a características específicas que se incluían en catálogos que se distribuían entre el sector farmacéutico, pero que desafortunadamente desaparecieron.

“Pero como todo, por corrupción esta figura desapareció y surgieron las farmacias de similares que tienen la característica de ofrecer el producto más barato, pero que no contienen el mismo principio activo porque están elaborados con equipo obsoleto y en otras ocasiones sólo se reprocesan y se ponen a la venta en promociones, lo que quiere decir que no tienen la misma efectividad”.

Además, en los últimos años, las pequeñas farmacias han tenido que blindar sus negocios debido a que son objeto de la delincuencia, deben cerrar más temprano y algunas tienen que pagar derecho de piso. “La farmacia ya no es el negocio de años atrás”.

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