El presupuesto enviado por el Ejecutivo Federal a la Cámara de Diputados parece ecuánime; sin embargo enfrenta críticas de algunos empresarios y la oposición. ¿Estará a la altura de la 4T? 

Por: Alejandro Martínez

( Licenciado en Políticas Públicas, Diplomado en Estrategia, Gestión y Administración Municipal).

Fue presentado el presupuesto para el ejercicio fiscal 2020 este domingo 8 de septiembre, entregado por el Secretario de Hacienda Arturo Herrera, a la presidenta de la mesa directiva de la cámara de Diputados Laura Rojas.  Dicho paquete económico es uno de los que cada año se envía al Poder Legislativo por parte del Ejecutivo, para su análisis, discusión y aprobación.

Integra, como es bien sabido, los lineamientos en materia de política hacendaria (Ingresos y Egresos) y miscelánea fiscal, los cuales sirven para el correcto funcionamiento de la acción gubernamental, distribuir de manera equitativa los recursos federales en cada uno de los ramos que integran la administración pública, tales como Salud, Educación, Seguridad, entre otros.

De entrada podemos decir que el presupuesto 2020 presentado por el gobierno de la 4T, se percibe como un presupuesto ecuánime, que plantea tener un superávit primario del .7%, esto quiere decir, tener equilibrio en las finanzas públicas y no gastar más de lo que se tiene – o ese es el objetivo de este gobierno- por otro lado las críticas a este proyecto de presupuesto surgen desde el sector empresarial, en específico de la COPARMEX, que considera que las estimaciones deben ser de .5%, lo que permitiría habilitar el gasto para generar mayor inversión y más desarrollo.

También entre las críticas están las de los partidos de oposición, en principio de cuentas porque ante la situación aceptada de estancamiento económico, y de una des-aceleración económica no sólo en el país sino a nivel mundial, el gobierno se ve forzado a incrementar la recaudación fiscal -aparentemente sin generar nuevos impuestos-, y ante la negativa de una reforma fiscal la austeridad general en el presupuesto se mantiene.

Por otra parte, pese a que el presupuesto tuvo un incremento de 282 mil millones de pesos superior al del año pasado, alcanzando así los 6 billones 96 mil 336 millones de pesos, ya descontando la inflación el valor del presupuesto es prácticamente similar al de 2019, cabe señalar que en este año se privilegió a 3 sectores, los cuales son bienestar social, seguridad y Pemex.

Del mismo modo el presupuesto tiene un incremento en rubros como función de Ciencia y Tecnología, sin embargo se mantiene los incrementos en lo relativo a inversión en programas sociales como Jóvenes Construyendo el Futuro, que es un programa peculiar pero con datos estadísticos erróneos y un diagnóstico equivocó, que mantiene subejercicios presupuestales.

Podemos ver de igual forma que la estimación de crecimiento para el país es un tema crucial para el presidente y su Secretario de Hacienda, se estima que para 2020 el PIB tenga un crecimiento real anual de 1.5% a 2.5%, sin embargo Herrera señaló que para estimaciones de finanzas públicas se considera que se crezca en un 2.0%

La Secretaria de Bienestar tendrá un aumento de 11% en términos reales, que es superior a lo que se aprobó el 2019,  el presupuesto 2020 tiene sus pros y contras, más inversión en rubros como ciencia y tecnología, que se reparten en cada una de las áreas del gobierno, pero igual incrementos a programas de combate a la pobreza (antes ya mencionados como Jóvenes Construyendo el Futuro) que se ven con errores de diseño y de implementación, otros más como fomento al campo, apoyo a adultos mayores, las becas Benito Juárez para estudiantes de nivel media superior y programas como Sembrando Vida.

Para Pemex, el Secretario Herrera señaló que el incremento en términos reales anuales se estiman por 86 mil millones de pesos, mismos que deberán usarse para detener la caída en la producción del crudo mexicano, en seguridad el incremento será para capacitar, y acondicionar a la recién creada guardia nacional. Las Secretarías más castigadas son las de Turismo, SEDATU, la Secretaría del Trabajo  (esta última encargada del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro), la de agricultura y la que peor  recibe este presupuesto es la de Salud con una reducción de 0.1% dado el desbarató de medicamentos, esto se ve riesgoso y preocupante.

De este presupuesto podemos decir que la moneda está en el aire, el Secretario de Hacienda, debe saber mover bien sus cartas y tener los números para que este sea aprobado sin mayor problema en la cámara de diputados, la ventaja que se tiene es que es un presupuesto sensato y prudente en lo fiscal, que puede ser criticado e incluso  rebotado por sus recortes de poco más de 58 mil millones de pesos y que para la oposición y la sociedad no es bien visto, puesto que la crisis de abasto de medicamentos a lacerado no sólo a quienes reciben tratamientos paliativos, sino al mismo gobierno de AMLO, el crecimiento -o debemos decir nulo crecimiento-  en el segundo trimestre del año de 0.0% se ven alarmantes y como una comprobación de las declaraciones del ex-secretario de hacienda Carlos Urzúa, sobre la mala implementación de la austeridad republicana.

Cierto es que el presidente tiene una clara mayoría en el congreso, lo que permitiría que su proyecto de presupuesto pasará sin mayores complicaciones, pero aún falta ver cómo la oposición critica, analiza y modifica este presupuesto 2020.

Sin embargo, se ha visto que Morena puede no ponerse de acuerdo y suele tener rupturas internas, claro ejemplo es el reciente conflicto en la cámara de Senadores, dónde Martí Batres y Ricardo Monreal protagonizaron una ruptura épica,  uno por seguir al frente como presidente de la mesa directiva del Senado, y otro por imponer a su candidata en ese puesto, dando así paso a que la oposición aprovechará políticamente esta escena para exponer las debilidades de Morena.

El gobierno de la 4T y el Presidente Andrés Manuel han propuesto un proyecto de presupuesto 2020, con recortes y ajustes de austeridad, pero le toca disponer de su aprobación al congreso, y determinar si el Secretario de Hacienda y el presidente Andrés Manuel están hechos para elaborar un presupuesto digno de la Cuarta Transformación.

 

 

 

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