El aeropuerto se sigue construyendo sobre una región que ya presenta una crisis de agua en los municipios de Tecámac, Zumpango y Nextlalpan.

Si no se cuenta con suficiente agua para abastecer un proyecto tan grande como el aeropuerto de Santa Lucía, en pocos años se podría tener infarto hídrico, alertó Antonio Lara Duque, coordinador general del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero.

La preocupación surge a raíz de la presentación del estudio de impacto ambiental que dio a conocer la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), porque no se toma en cuenta que una terminal aérea de esta magnitud, calcula un tráfico de hasta 80 millones de pasajeros al año que requerirán de un servicio vital: agua.

Es importante comprender que Santa Lucía ya es un aeropuerto que funciona para una base militar en donde hay un tránsito, en este momento de al menos cinco mil personas, “pero el cambio a un aeropuerto civil en donde habrá un vuelo cada minuto en cada una de sus pistas, significa la afluencia de unos 80 millones de pasajeros cada año por lo que el estudio de impacto ambiental debe ser revisado con mayor detalle a fin de generar certeza sobre las afectaciones reales al medio ambiente”, explicó Lara Duque.

El aeropuerto se sigue construyendo sobre una región que ya presenta una crisis hídrica que comprende los municipios mexiquenses de Tecámac, Zumpango y Nextlalpan en donde hasta hace 30 años con tan sólo cavar ocho metros se encontraba agua, “ahora hay que rascar hasta 200 metros para localizarla y la preocupación es que el gobierno federal pretende extraer agua de unos mantos freáticos sobre explotados que afecta, además, a los pueblos originarios de esas demarcaciones”.

Es por esta razón, que en días pasados El Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero (CDHZL) solicitó la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), por considerar que el proyecto para ampliar el aeropuerto militar de Santa Lucía violenta los derechos de los pueblos indígenas, señaló el coordinador general del CDHZL.

La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) asegura que la captación de agua pluvial y el tratamiento de aguas residuales serán elementos de solución para el suministro de agua, pero “se está dejando de lado que en los municipios en donde está asentada actualmente Santa Lucía, se echó a andar en época de Arturo Montiel, lo que denominaron ciudades bicentenarias que detonó un crecimiento inmobiliario provocando el desecamiento de los mantos freáticos y si el aeropuerto se construye sobre una región que ya tiene una crisis hídrica se provocará un colapso que derive en un infarto hídrico y con ello convertir la zona en una región abandonada”, sentenció Lara Duque.

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