“El consumo musical genera, transforma y construye identidades en personas en condiciones de vulnerabilidad como los adolescentes migrantes”, afirmó el investigador Óscar Bernardo Rivera García, en la Universidad Autónoma del Estado de México.

En la Escuela de Artes Escénicas de la UAEM, donde dictó la conferencia “Adolescentes migrantes en conflicto con la ley”, el experto sostuvo que migrantes adolescentes mexicanos emulan la narrativa de los narcocorridos y se colocan en situaciones de conflicto con la ley.

El académico de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) indicó que una investigación que realizó en Mexicali, Baja California, permitió identificar que varios jóvenes de dicho sector fueron privados de su libertad como resultado de actividades delictivas.

“El consumo cultural, y en particular la música, tiene una influencia muy importante en este sector social. La transformación de identidad ocasionada por la música repercute directamente en acciones contra la ley, que tienen como resultado penas graves como la cárcel”.

El integrante del Instituto de Investigaciones Sociales de la UABC consideró necesario regular los narcocorridos. “Este estilo musical ha sido prohibido en varias zonas del país; sin embargo, sigue atrayendo mucho a los jóvenes que quieren migrar hacia Estado Unidos”.

Las letras de los narcocorridos son impresionantes e influyen de tal manera en los jóvenes que trasgreden su identidad. ¿Dónde está la ética en la construcción de estas narrativas musicales?, cuestionó Óscar Bernardo Rivera García.

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