“Este año el Nobel de Química tiene que ver con nuestro mundo recargable”: Goran K. Hansson, secretario general de la Real Academia de las Ciencias de Suecia.

Es probable que sin las baterías de litio el mundo podría seguir existiendo, girando y moviéndose a través de la Vía Láctea, sin embargo nuestro cotidiano luciría radicalmente diferente. Las pilas están en la mayoría de nuestros electrónicos, en los celulares y hasta en los automóviles.

Debido a su importancia para la vida moderna la Real Academia de las Ciencias de Suecia decidió que sus creadores, los científicos John B. Goodenough, Akira Yoshino y M. Stanley Whittingham, sean los ganadores del premio Nobel de Química 2019. El reconocimiento incluye un premio 825 mil euros que será repartido en partes iguales.

“Esta ligera, recargable y potente batería se utiliza en la actualidad en todas partes, desde los teléfonos móviles a los ordenadores portátiles y los vehículos eléctricos. También puede almacenar cantidades significativas de energía solar y eólica, haciendo posible una sociedad libre de combustibles fósiles”, expresó la institución mediante un comunicado de prensa.

  1. Stanley Whittingham inició sus investigaciones sobre las posibilidades del litio como batería en la década de los 70, mientras trabajaba en la Universidad Estatal de Nueva York, donde consiguió diseñar “una batería que tenía un gran potencial, un poco más de dos voltios. Sin embargo, el litio metálico es reactivo y la batería era demasiado explosiva como para ser viable”, explica la Academia en su comunicado.

El trabajo de Whittingham fue retomado por John B. Goodenough, quien laboraba en la Universidad de Texas y gracias a sus experimentos consiguió ampliar la vida útil de carga al cambiar sulfuros metálicos de ésta por óxidos metálicos. Este avance permitió que unos años después se pudieran diseñar baterías de mayor duración.

Por su parte, el japonés Akira Yoshino fue el primero en diseñar una batería de litio con la capacidad de ser usada de manera comercial, a diferencia de las versiones anteriores. “El resultado fue una batería ligera y resistente que podía cargarse cientos de veces antes de que su rendimiento se redujera. La ventaja de las baterías de iones de litio es que no se basan en reacciones químicas que descomponen los electrodos, sino en iones de litio que fluyen de un lado a otro entre el ánodo y el cátodo”, añade la institución en su comunicado.

Algunos criticaron la elección del premio por éste continúa con la tendencia de la Academia Sueca de premiar investigadores varones por sus aportaciones al campo científico. Desde 1902 sólo el 2.7% de los 184 ganadores han sido mujeres.

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