martes, mayo 11, 2021
París bien vale una misa

Por Alejandro Martínez

Dicen que al buen entendedor pocas palabras, y el discurso que el diputado federal Porfirio Muñoz Ledo daba a sus compañeros de bancada y a los de oposición, es digno ejemplo de ello, sin mensajes entre líneas, o con moraleja, fue claro y contundente en esa tesitura la presidente de la mesa directiva de la cámara de Diputados Dulce María Sauri Riancho justificó con esta frase “París (bien) vale una misa”, que el diputado se extendiera de los reglamentarios 4 minutos de intervención a cerca de una hora y media.

Su discurso dejó muy en claro que de esta reforma a un artículo transitorio de una ley secundaria pasaremos de un estado de quietud a uno de decisiones, ya no habrá medias tintas en las que decidamos quedarnos callados o como simples espectadores, llegó la hora de optar por una república autoritaria o un país de democracias.

En esta “bifurcación”, como la llamó el eterno Porfirio solo hay de dos sopas, o entramos al redil de las ovejas o nos oponemos (como él) a una violación tan flagrante de nuestra Constitución, pues como bien lo dijo la Diputada Martha Tagle de Movimiento Ciudadano (MC), nuestra democracia es una construida a lo largo de la historia a muchas manos, a miles de voces y desde cada rincón del país, por lo que permitir está reforma implicaría, estar ya en el punto de no retorno al autoritarismo.

Puso en tela de juicio la honorabilidad del Congreso de la Unión, e hizo bien, ante tantos hechos lamentables como lo son: las acusaciones de pedofilia del Diputado de Morena Saúl Huerta Corona, o la línea que le marcan desde Palacio Nacional al Coordinador de la bancada Morenista Ignacio Mier, entre muchos otro casos que nos dejan ver la  “honorabilidad” de nuestro congreso y legisladores.

Muñoz Ledo no puede ser tachado de traidor o de conservador o títere del antiguo régimen, pues bien lo señaló en su discurso y cito “por todo ese esfuerzo memorioso que hemos hecho desde 1988 para instaurar en el país un orden democrático y no una República autoritaria, a este insensato proyecto de violar la Constitución política del país”, es que se opone con toda la fuerza y convicción de su ser, no se nos olvide que Porfirio camino de la mano de AMLO a la presidencia de la República, tan es así que fue el y no otro, quien como presidente de la mesa directiva de la cama de diputados le coloco la banda presidencial a Andrés Manuel.

Lamentable sería para Morena perder a un diputado del calibre de Muñoz Ledo a ese decano de los procesos legislativos, pues de cumplirse su aviso de estar al borde de la renuncia del partido no podría acusarle de traidor, pues el que avisa no es traidor y dejaría ver a plena luz que este gobierno no es igual a los demás, sino mucho peor, tal como lo sentenció el Senador de MC Dante Delgado días atrás.

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