La política social en tiempos de la 4T.

Por Alejandro Martínez de la Cruz*

Fue aprobado ya el Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal 2020, con 302 votos en favor, 65 en contra y una abstención, abrumadora mayoría de Morena y sus aliados, pero ¿Qué integra este paquete económico? ¿Qué no integra? ¿Qué se puede esperar de el? ¿Generará el bienestar que el gobierno de la 4T quiere?

Para empezar se tiene un aumento del 0.6 % con respecto al presupuesto del año 2019, obteniendo así un monto de 6.1 billones de pesos, con un 5% de aumento a la Secretaria de Bienestar, antes SEDESOL fue la gran beneficiada, la cual tendrá a su cargo (en coordinación con secretarías como la de Trabajo y Previsión Social, SEDATU, Medio Ambiente, entre otras) 9 programas sociales que son los estelares de la 4T, Programa para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, Programa Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad, Programa Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez, Tandas para el bienestar, Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo y Escribiendo el Futuro, son solo algunos de los más conocidos. Otras de las secretarías y entidades del gobierno que reciben un aumento fueron, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Secretaría de Educación Pública, Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, y la Secretaría de Seguridad Pública, también de los más beneficiados fue el proyecto del Istmo con un aumento del 808 %, se espera que este último sea el corredor de comunicación más grande e importante de la región que una al Pacífico con el Atlántico.

Donde sin duda quedó a deber e incluso fue severo el presupuesto, fue con los órganos autónomos, pues se aprobó la reducción de 4 mil 282 millones de pesos; siendo el INE el más castigado, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), quién ya analiza cancelar o posponer proyectos para el próximo año, así como las Organizaciones Campesinas entre las que destaca Antorcha Campesina, de los programas de infraestructura que fueron golpeados por el presupuesto moreno-obradorista fue el Tren Maya con un recorte de 59 % y Dos Bocas con 17.49 % menos.

Podemos esperar que este sea un Presupuesto Basado en Resultados que tenga claros y bien establecidos los objetivos  que se pretenden alcanzar con las políticas públicas que ya se están implementando en el gobierno de la 4T, aunque si no se establecen indicadores útiles para una evaluación que permita medir resultados esperados vs alcanzados, no sabremos cuánto se avanzó en relación con los gobiernos neoliberales. Pero si dichos programas están siendo implementados sin evidencia y un buen diagnóstico podemos deducir que: 1) no sé cuenta con buen diseño de política pública lo que generaría corrupción y desigualdad, y 2) los planes sin actividades no son políticas públicas, son solo eso, planes que no pasan de buenas intenciones, por otro lado, las actividades sin planes tampoco son políticas públicas, sobran ejemplos en este país, que se formulan pero nunca se concretan y terminan fracasando por un mal diseño y una nula planeación.

Ambos objetivos e indicadores permitirán integrar un sistema dinámico y abierto, capaz de generar el crecimiento en bienestar y mejorar la calidad de vida de la población, así como, incrementar la productividad de bienes y servicios.

En está tesitura, los recursos de que dispongan los tres órdenes de gobierno deben ser ejercidos bajo criterios específicos y tener objetivos claros para al final obtener resultados positivos; los criterios y el objetivo que se deben contemplar son:

  • Eficiencia, eficacia, economía transparencia y honradez.
  • Lograr satisfacer a la mayoría de la población a la que fueron destinados.

Pero, para eficientar el gasto se debe tener una sustentada y adecuada planeación, además de clara, objetiva y medible (esto a partir de indicadores), y una adecuada estrategia de implementación, lo cual ayudará a reducir riesgos y endeudamiento.

Dentro de la planeación también deben de existir planes actividades, líneas de acción y metas, que deben ir correlacionados unos con otros a fin de incrementar la productividad de los bienes públicos, disminuir los costos de operación y el gasto en actividades administrativas y de apoyo, aumentar la cobertura y calidad de los bienes y servicios y por último tener claridad de lo que la población está recibiendo.

Si se espera cumplir con el segundo eje del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 que es Bienestar se tendrá que, desde la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales monitorear y evaluar ¿Qué tan correcto es el diseño de estos programas? ¿Cuál es el objetivo de la nueva política social? ¿Cuáles son los criterios de elegibilidad para otorgar estos apoyos? ¿Contará con indicadores que permitan medir impacto y avances del programa?

¿Cómo y quién llevará el monitoreo del programa? ¿En términos de políticas públicas se tiene bien definido y planteado el problema a atender? ¿Éste enmarca el contexto geográfico, cultural, social, económico, político, y geopolítico en el que se está desarrollando?

Quizá el gobierno federal ha realizado un diagnóstico correcto, sin fuentes de empleo y educación para los jóvenes se tiene más inseguridad y narcotráfico, por lo tanto no se tiene bienestar; con corrupción, desigualdad y bajo desarrollo económico tampoco tendremos bienestar, pero ahora solo falta ver si su diagnóstico se tradujo en un buen diseño, correcta implementación y esto generó impacto, no sólo es evaluar el diseño de éstas políticas públicas, es evaluar el impacto y bienestar que generen en la sociedad.

*Licenciado en Políticas Públicas, Diplomado en Estrategia, Gestión y Administración Municipal, Miembro de la Academia Nacional de Evaluadores (ACEVAL), Redactor de Opinión en Redactores Web Mx y Comunicadoresmx.

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