¿Cliente con estatus o deudor con problemas?

POR CLAUDIO JAIME M.

En México existen más de 15.1 millones de mexicanos que cuentan con tarjetas de crédito departamentales o de tienda de autoservicio, mientras que solo 8.3 millones de personas cuentan con tarjetas de crédito, poco mas de la mitad que el número de clientes con créditos departamentales, refieren los datos públicos en la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) del 2018.

Cada vez es más común que tiendas departamentales ofrezcan tarjetas de crédito con beneficios tales como: facilidades para pagar a meses sin intereses, la posibilidad de acumular kilómetros en programas de viajero frecuente, paquetes vacacionales u otro tipo de atractivos.

Si está pensando en contratar alguna, asegúrese de conocer las ventajas y desventajas de las opciones que existen en el mercado, así tendrán más elementos para tomar una decisión que se ajuste a sus finanzas personales.

A grandes rasgos podemos decir que este instrumento, las tarjetas de crédito departamentales, opera bajo dos modalidades:

·      La tienda emite la tarjeta y es quien ofrece el financiamiento con sus propios recursos.
·      El que otorga la línea de crédito es un banco que respalda a la tienda departamental que ofrece la tarjeta.

Le recuerdo que este tipo de tarjetas solamente permite hacer compras y sus respectivos pagos en las tiendas de la cadena que la ofrece, en ningún otro lado.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) hace la invitación a que antes de aceptar una tarjeta departamental verifique los rubros de la tarjeta, como el CAT (Costo Anual Total), si tiene un interés fijo o variable y la anualidad, ya que de ser muy alta y si usted no es cliente frecuente de esa tienda, es muy probable que se este comprometiendo de forma innecesaria y contraproducente para su economía.

Por eso antes de tomar una decisión y atender a los muy amables promotores que le ofrecen estos productos dentro de las tiendas departamentales, deberá preguntarse si usted es un cliente frecuente de la tienda; si no lo es, no tendrá ningún caso contratarla.

Para satisfacer sus necesidades de crédito, las reales, una tarjeta de crédito bancaria es más que suficiente y ninguna tarjeta de crédito departamental la sustituye.

Considere que:

·      Es común que este tipo de tarjeta de crédito no cuenten con un seguro de vida que ampare la deuda del titular, por lo que, en este caso, su pago será obligación de los beneficiarios.
·      Si existe una tarjeta adicional, la persona a nombre de quien fue expedida se convierte en el obligado solidario del adeudo, o sea la persona que se compromete a pagar una deuda de otra persona.

Recuerde que planificar el crédito y usarlo con responsabilidad es una herramienta útil para la creación de un patrimonio. Aunque el mayor atractivo para contratar estas tarjetas son los descuentos que ofrecen las tiendas, es importante que no se deje guiar por el impulso, evalúe si realmente necesita el producto ofertado y qué tan significativo es el descuento.

Antes de aceptar alguna de estas promociones recomendamos leer con cuidado los folletos informativos y/o contrato, las letras pequeñas, pues así sabrá cuales son los términos y condiciones, esos amables y sonrientes promotores le hablaran de los “beneficios” no de sus obligaciones, ¡cuidado!

Consideren que el pago de altos intereses impacta directamente a la solvencia de su sueldo y daña su economía familiar.

Pagar en efectivo es mejor que agregar deudas a su economía, pero si decide comprar con tarjeta de crédito departamental considere un par de cosas antes de hacerlo, ¿por qué?

Supongamos que usted quiere comprar ropa y su total es de $1,000.00 pesos. Todo va bien para una tarjeta de crédito bancaria y para una departamental si usted paga antes de la fecha de corte todo el monto, pero las dificultades empiezan cuando usted solo paga el mínimo y los intereses se incrementan sobre el resto de la deuda o bien si usted deja de pagar una sola vez, y entonces incluso puede comenzar a vivir una pesadilla.

La tarjeta de crédito emitida por un banco le comenzará a cobrar intereses, su ropa terminará costándole un promedio de 100 pesos más. Las tasas de interés para estas tarjetas promedian 45 por ciento.

En el caso de las tarjetas departamentales las cosas cambian drásticamente, especialmente las que emiten supermercados, tiendas de ropa y artículos eléctricos, donde la tasa de intereses promedia 60%, pero existen algunas de supermercados y electrónicos cuya tasa de intereses alcanza el 95 por ciento.

En el ejemplo que ponemos de la compra de ropa, si usted solo paga el mínimo los intereses se irán sumando al punto que la ropa le puede salir 300 pesos más cara en promedio.

Además, deberá pagar una comisión de 250 pesos, en promedio, por pago tardío y 100 pesos más, en promedio por concepto de cobranza. Entonces esa ropa por la que pago $1,000.00 pesos con una tarjeta departamental puede llegar a salirle en $1,510.00 pesos como mínimo y por una sola vez que no pague, sobre ese monto se calcularán los siguientes intereses y comisiones.

La próxima vez que decida tener una tarjeta de crédito busque las comparaciones que hace sobre éstas la Condusef, así como en tasas de intereses y comisiones; y decida por la que se adapte a sus ingresos.

Recuerde, una tarjeta de crédito no le da status social, lo convierte en un consumidor, pero puede ser un deudor si ignora cómo administrar sus finanzas personales.

Antes de contratar una tarjeta de crédito infórmese sobre el CAT (Costo Anual Total), esto te dará una idea de cuánto pagará por su uso, esta medida incluye todos los costos relacionados con el financiamiento: tasa de interés, comisiones, seguros y otros gastos.

Tome en cuenta que las tarjetas de crédito bancarias son aceptadas en diferentes establecimientos comerciales que las reciben como forma de pago.

Antes de contratar, lea con detenimiento cada una de las cláusulas y si tiene alguna duda, pida que se la aclaren a su satisfacción, de no ser así considere no firmar.  Infórmese sobre la periodicidad de pago, la tasa de interés, los costos adicionales de apertura de cuenta, comisiones, anualidades y penalizaciones por retraso de pagos.

Si acepta los términos del contrato, dentro de sus posibilidades, pague el total de su deuda antes de la fecha de corte o cierre mensual y evite así el pago de intereses ya que recuerde que el CAT de este tipo de productos suele ser más alto en comparación a otros productos financieros que le otorgaran el mismo servicio.

Y recuerde no gaste mas de lo que gana.

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