miércoles, noviembre 30, 2022
Tren Maya podría potencializar tráfico ilegal de maderas

La poca efectividad y resultados de la estrategia de seguridad del Gobierno Federal, así como el desmantelamiento, abandono u omisiones de dependencias medio ambientales en México, han provocado que el “incendio” de inseguridad se extienda también hacia otros sectores menos visibilizados, como el maderero: Alejandro Desfassiaux

Luego de que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) impugnó la resolución de un juez federal que ordenó suspender por tiempo indefinido la construcción del tramo 5 del Tren Maya, Alejandro Desfassiaux, Presidente de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial (GMSI), consideró que es necesario señalar las responsabilidades de quienes decidieron emprender las obras sin manifestación de impacto ambiental y sin los procedimientos de cambio de uso de suelo forestal.

En este sentido, el experto en seguridad resaltó que la poca efectividad y resultados de la estrategia de seguridad del Gobierno Federal, así como el desmantelamiento, abandono u omisiones de dependencias medio ambientales en México, han provocado que el “incendio” de inseguridad se extienda también hacia otros sectores menos visibilizados, como el maderero.

La PROFEPA debió actuar de forma inmediata, sin embargo grupos ambientalistas, que incluso han presentado una demanda colectiva en contra del Gobierno Federal por 26,000 millones de dólares por daños ecológicos, afirman que está desmantelada e incapacitada para operar; pues ha descuidado sus responsabilidades de hacer cumplir la ley en materia ambiental, violando el Artículo 182 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, que la obliga a denunciar actos u omisiones que puedan constituir delitos conforme al Código Penal Federal.

La falta de apoyo y menor asignación presupuestal a dependencias, comparando 2018 con 2022, como la PROFEPA (-22%), SEMARNAT (-26%) o CONAFOR (-40%), según datos de la SHCP, las orilla a cometer por omisión, delitos que posteriormente propician otros en cascada, como en el caso Tren Maya y el desmonte masivo de los bosques tropicales de Quintana Roo y Yucatán, principalmente; donde cada árbol talado y traficado ilegalmente por grupos criminales que podrían estarse haciendo del recurso, alcanza los $5,000 dólares en los mercados nacionales e internacionales.

El proyecto del Tren Maya, continúo Desfassiaux, podría potencializar el tráfico ilegal de maderas preciosas y semi-preciosas, que alcanzan un valor de casi 80 millones de pesos por decomiso (cuando se consiguen), pero el problema de fondo es la generación de recursos “ilimitados” para el hampa, pues de acuerdo a asociaciones ambientales como Jaguar Wildlife Center, se afectarán unos 8 millones de árboles con esta obra, lo que podría suponerle unos 40 mil millones de dólares al crimen organizado.

“Resulta insólito que en tiempos modernos donde se privilegia la cultura ambiental, regresemos al México de los años 40 del siglo pasado, cuando el Estado emprendió grandes proyectos de deforestación con la intención de ampliar la frontera agropecuaria durante el famoso reparto agrario, que no le trajo ningún beneficio al país, y que, al mismo tiempo, hoy fortalece al crimen organizado”, refiere en su análisis.

“Por todo lo anterior, México se encuentra en una situación compleja y sin precedentes, pues quien ha ejecutado parte de los trabajos de desmonte para el proyecto del Tren Maya ha sido el Ejército mexicano, probablemente la única Institución confiable, disciplinada, leal y eficiente que nos queda, por lo que sería muy riesgoso que se le ponga en una situación de vulnerabilidad y que después le vayan a querer echar la culpa, ya sea del daño ambiental, o porque la estrategia de seguridad del país no funcionó”, comentó.

El Presidente de GMSI consideró que más allá de la conveniencia de ordenar un estudio profundo del impacto ambiental ocasionado por el Tren Maya a instituciones académicas, pagado por FONATUR y coordinado por SEMARNAT, se requiere un nuevo enfoque para combatir la tala y el comercio ilegal de madera en México, ante la ineficacia de la estrategia actual contra delitos ambientales. “La corrupción y la tala ilegal están estrechamente relacionadas, aunado a la falta de aplicación de justicia, se nos presenta un cultivo ideal para que la delincuencia organizada siga fortaleciéndose y el medio ambiente deteriorándose”, lamentó.

Sin importar la deforestación que se ha venido realizando, Fonatur insistió en la construcción de este tramo del Tren Maya por lo que impugnó la resolución de un juez federal que ordenó suspender por tiempo indefinido la construcción del tramo 5 del Tren Maya, que corre de Playa del Carmen a Tulum, en Quintana Roo.

La suspensión definitiva impide en estos momentos la ejecución de obras relacionadas con construcción, infraestructura, remoción o destrucción de la biodiversidad del terreno o cualquier otra actividad que implique su ejecución material.

Otros datos:

La SEMARNAT reveló que los cárteles del narcotráfico en México pagan entre 600 y 800 pesos a cada joven en la tala ilegal de árboles, quienes realizan hasta 20 cortes por día, lo que les deja una ganancia de hasta 16 mil pesos por jornada. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente informó que la tala ilegal representa entre el 15 y el 30% del comercio mundial de madera y aumenta entre el 50% y el 90% en los países tropicales. La UE estima que la tala ilegal cuesta a los gobiernos de los países en desarrollo entre 10,000 y 15,000 millones de euros al año en ingresos perdidos.

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