sábado, mayo 8, 2021
Vilipendio rosado

Tarjeta Rosa: lejos de las mujeres y cerca de los fines partidistas.

Se aleja el programa Salario Rosa del objetivo inicial con que fue creado: empoderar a la mujer mexiquense, para convertirse en una estructura política-electoral en apoyo a los candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El programa, coordinado por hombres, también ha perdido su esencia que era la de contribuir a evitar la violencia contra las mujeres. Ellos mismos intimidan a las mujeres que participan en la estructura que maneja el programa, uno de los más importantes del gobierno de Alfredo Del Mazo.

Así lo denunciaron en COMUNICADORESMEX Diana Yanin Garduño Vallejo y Miriam Fabela Quintero, quienes hasta hace unos meses fungieron como enlace y promotora, respectivamente, de este programa en Toluca.

La primera decidió salirse por no estar de acuerdo en la manera en que se comenzó a trabajar con cambios constantes de turnos y otras irregularidades; a la segunda la despidieron por considerar “incómodas”  sus opiniones  y sugerencias sobre la manera en que podría trabajar toda la estructura del Salario Rosa en beneficio de las mujeres.

Es ella la que señala que: “una estructura que en principio fue social –tiene ahora- fines políticos para ciertos candidatos, de cierto partido. Está bien, que les pague el INE que para eso les da los recursos –a los partidos políticos-“, por lo que pidió al propio gobernador Alfredo Del Mazo tomar cartas en el asunto, porque no duda de las bondades de esta estrategia política impulsada por el mandatario estatal.

Son los otros, los coordinadores, hombres, los que dijo, no solo desvirtúan el programa, pese a que desde el principio se advirtió que  en él no había “colores ni partidos. Es un programa de Desarrollo Social y es para todos”, sino que además ejercen violencia de género e intimidan a las mujeres que participan en la estructura para su organización y manejo.

Son ellos, afirmó Fabela Quintero, los que amenazan con quitarles el beneficio del salario rosa si no “trabajan”, cuando además, quienes participan en la estructura del programa, lo hacen sobre todo por lealtad hacia otras mujeres y  en su caso solo recibía dos mil pesos quincenales, por una labor de 24 horas los siete días de la semana. Aun así, a ella le gustaba porque así podía ayudar a otras mujeres: “todas somos mujeres, todas somos amas de casa y todas vivimos un tipo de violencia en la calle y todas tenemos una necesidad económica”.

Al respecto, consideró que no se ha visualizado el importante potencial que tiene el programa para ayudar a prevenir los casos de violencia intrafamiliar en contra de las mujeres: “tendríamos focalizada a cada mujer que sufre violencia de género porque esta estructura está en todo el Estado de México. Ya somos más de 500 mil mujeres con Salario Rosa”, destacó.

Destacó que si bien a través de los cursos que se imparten a las mujeres beneficiadas con este programa se busca que tengan la manera de generar ingresos que su momento les permita tomar distancia de sus agresores, que generalmente son los que aportan los principales recursos para el hogar, esto no ha sido suficiente y se podrían realizar acciones de mayor envergadura.

LAS OBSERVACIONES DEL OSFEM

Cabe destacar que recientemente el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México, OSFEM, que encabeza la auditora superior Miroslava Carrillo Martínez, reportó observaciones por mil 564 millones de pesos y diversas irregularidades sobre el programa Salario Rosa, de acuerdo al Informe de Resultados de la Fiscalización de las Cuentas Públicas que dio a conocer al congreso local.

“Los actos de fiscalización al Salario Rosa revelaron, por ejemplo, que hubo duplicidad de beneficiarios en el programa de apoyo a jóvenes; no existe certeza de que la ayuda económica y servicios se hayan destinado a la población objetivo y que el padrón de beneficiarias no es confiable”, destacó el comunicado respectivo del pasado 23 de marzo.

Sobre este asunto, el titular de la Secretaría de Desarrollo Social, responsable de la operatividad del programa, Erick Sevilla Montes de Oca, declaró a los medios de comunicación en un evento de entrega de tarjetas del Salario Rosa: “Nos parece muy bien que el OSFEM esté trabajando de manera muy seria, por ello, estamos contribuyendo de manera coordinada para poder solventar cualquier duda o aclaración que se haya generado”. Dio a conocer que se cuenta con 30 días hábiles para atender las observaciones presentadas por lo que confió en que éstas se resolverán adecuadamente y con transparencia.

Hace un par de semanas, al  encabezar un evento de entrega masiva de la tarjeta en el municipio de San José del Rincón, el gobernador Alfredo Del Mazo dio a conocer que ya son más de 387 mil mujeres del Estado de México beneficiadas con el programa que ya cumple tres años de haberse creado, el cual dijo, es permanente, a fin de apoyar la economía de sus familias.

Para evitar el uso electorero del programa en este año en que habrá elecciones, la Legislatura mexiquense, en voz de la diputada morenista Azucena Cisneros, dio a conocer que existe la posibilidad de instalar una comisión de seguimiento del mismo.

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