La gobernadora Delfina Gómez y CEPANAF pueden tener muy buenas intenciones, pero nadie está preguntando a dónde van a parar los animales que recogen.
Gabriela Rosales, animalista e integrante de la organización “Peludos Desamparados”, sostuvo que el maltrato contra los seres sintientes, se podría detener de inmediato si las autoridades del Gobierno del Estado de México (GEM) aplican la ley de forma contundente, es decir, si inician procedimiento penal contra las personas que todos los días golpean, dañan, realizan todo tipo de esquemas de comercialización de animales de compañía como perros y gatos, entre otros.
En entrevista con Luis Pantoja Ríos, periodista y conductor del programa “De Análisis” que se transmite de lunes a viernes de 13:00 a 14:00 horas por la plataforma informativa de comunicadoresmx, Gabriela Rosales consideró que en los últimos años, a nivel municipal, estatal y federal sí se han registrado avances respecto del cuidado y protección de los animales de compañía, aunque aún falta mucho por hacer.
En este sentido, sostuvo que la infraestructura y personal dedicado a la atención de perros y gatos, es insuficiente en relación con la cantidad de animales que requieren procesos de esterilización, vacunas y atención institucional.
Cuestionó: ¿quién está ejecutando todas las acciones plasmadas en las leyes y normas en pro de los seres sintientes? Planteamiento que ella misma respondió en algunos casos nadie.
“Me parece que hemos avanzado, a lo largo de dos años (gobierno de la maestra Delfina Gómez) en cuanto a la legislación, regulación y, en cuanto a responsabilidades con los animales, en específico, con este programa que actualmente se está ejecutando. Yo te podría decir que tiene muy buenas intenciones, pareciera ser ideal, como ellos (GEM) lo establecieron”, pero la pregunta es quién lo ejecuta.
Gabriela Rosas sostuvo que el GEM enfrenta un gran desafío, el cual consiste en crear infraestructura para llevar a cabo el ambicioso programa de atención a los seres sintientes.
Ejemplificó lo anterior, sosteniendo que en casos de las llamadas jaurías, el personal es el encargado de averiguar cuál de los animales tuvo un comportamiento agresivo y el motivo que desencadenó ese comportamiento, pero proceden a dormir a todos los perros que aseguraron.
«Las normas sanitarias se establecen que no puedes retirar a todos del grupo de animales solo porque uno mordió», dijo.
En este sentido, la activista hizo un paralelismo respecto a los humanos, pues apuntó que en México no hay pena de muerte, pese a que una persona haya matado, violado o realizado el crimen más atroz, pero sí hay pena de muerte para un perro que mordió.
Mencionó que las redadas que están haciendo los gobiernos, llamadas control épico, pues “suenan muy bonito”, pero ese control épico está sujeto a que el gobierno seleccione cuáles son los animales adoptables y cuáles no; cuáles son los bonitos y cuáles no; cuáles son los chiquitos y cuáles no. ¿Qué pasa con los animales que no pasan esa medición? ¿Se les ejecuta?
Gabriela Rosales expresó que la mandataria Delfina Gómez y la directora de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF), pueden tener muy buenas intenciones, pero nadie está preguntando a dónde van a parar los animales que recogen.
La integrante de “Peludos Desamparados” también se pronunció a favor de que existan más y mejores programas de esterilización, tanto por parte de los gobiernos municipales, como del gobierno estatal; recordó que la organización realiza un gran número de este tipo de procedimientos, pero son insuficientes ante los millones de perros que hay en la vía pública, desamparados.
Apuntó que “el método no es recoger perros y sacrificarlos”.
Rosales dijo que la organización, junto con la autoridad estatal, ha emprendido acciones de esterilización, las cuales han tenido una respuesta extraordinaria, lo que demuestra que los tutores de los perros y gatos sean omisos con la obligación que tienen con sus seres sintientes, en la gran mayoría de los casos, no hay recurso económico para realizar el procedimiento.
Por lo anterior, dijo, es fundamental que las instituciones públicas, municipales y estatales, activen más y mejores mecanismos de esterilización.
Admitió que el «fecalismo», realizado por las y los perros que están en vía pública, desencadena un gran número de temas-problemas para la salud de las personas, aunque no compartió que sea un tema relevante para la autoridad, entre otras razones por las cuales no impone multas, sanciones, a quienes sacan su perro a pasear y dejan que sus heces, excremento de perro, en la calle.
Cuando el gobierno se decida a multar a los que maltratan animales y a los que no los atienden y recogen sus heces, las cosas van a cambiar, ratificó.
Por último, Gabriela Rosales, se asumió como una persona-activista incómoda para el Gobierno del Estado de México porque constantemente realiza señalamientos de todas sus ineficacias y ello también molesta a las organizaciones proanimales que son subsidiadas por diferentes instituciones estatales y municipales.
Las cuales no podrían realizar su actividad si dejaran de recibir el subsidio, el apoyo del GEM, recursos que en el caso de “Peludos Desamparados”, no se tienen.
Aseguró que, de acuerdo con varios estudios, se puede advertir que una persona que maltrata a un perro, a un animal, es una persona violenta con las mujeres y con la población en general.
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