Senadoras y senadores abordaron con el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, temas relativos a la prueba PISA, las becas estudiantiles, la infraestructura educativa, la atención psicoemocional que se da en los planteles, así como la reducción de deserción a nivel medio superior.
El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) compareció ante el Pleno con motivo del Primer Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Al finalizar el encuentro, la presidenta del Senado de la República, Laura Itzel Castillo Juárez, señaló que esta comparecencia reafirma la comunicación y el trabajo coordinado entre los Poderes de la Unión, además de garantizar la eficiencia en la gestión de la política educativa en México y fomentar la confianza del pueblo en sus autoridades.
Dijo que los objetivos en materia educativa del gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo son muy claros: cumplir con los preceptos constitucionales para que la educación sea gratuita y de calidad; aumentar la cobertura e incrementar las becas en todos los niveles escolares, pues todos los niños, niñas y adolescentes “deben de estar en la escuela, no en las calles”.
Castillo Juárez afirmó que esta Cámara dará puntual seguimiento a los avances del sector educativo y desde este cuerpo legislativo lo acompañarán en lo que se requiera para implementar la política educativa delineada por la presidenta.
El senador Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, señaló que las evaluaciones educativas como PISA no deberían considerarse como una amenaza u obstáculo, y tampoco debería haber resistencia a estas pruebas, ya que esto sólo debilita el desempeño del sistema educativo y se renuncia a la responsabilidad pública al socavar la oportunidad de saber qué funciona y qué debe ser reemplazado, lo que impide que México compita con el resto del mundo a nivel educativo.
Rolando Rodrigo Zapata Bello, del PRI, refirió que la educación no se defiende con discursos sino con resultados verificables, y por eso es preciso decir que más de la mitad de las escuelas comunitarias no tienen agua, y una de cada tres no tienen electricidad, lo que hace que tomen clases en la calle, de ahí que es importante conocer cuál es la estrategia para reducir los planteles sin servicios básicos y evitar el rezago educativo.
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