La iniciativa presidencial de Reforma Electoral fue recibida en la Cámara de Diputados, luego de un aplazamiento para realizar ajustes al proyecto, lo que mantuvo en incertidumbre a legisladores de distintos grupos parlamentarios.
Ahora corresponderá a la Mesa Directiva ordenar su publicación en la Gaceta Parlamentaria y turnarla a las comisiones de Puntos Constitucionales y de Reforma Electoral para su análisis y discusión.
De acuerdo con el proceso legislativo, tras las revisiones se elaborará el dictamen correspondiente. Para esta reforma se han previsto al menos dos semanas de debate en comisiones antes de que el documento sea llevado al pleno para su eventual votación.
TENSIONES POLÍTICAS
El avance de la iniciativa enfrenta tensiones dentro del bloque oficialista. Legisladores del PT y del PVEM han manifestado desacuerdos con algunos planteamientos, lo que podría complicar la obtención de la mayoría calificada que Morena requiere para aprobar cambios constitucionales.
En caso de avanzar en San Lázaro, el proyecto será enviado a la Cámara de Senadores, donde PAN, PRI y Movimiento Ciudadano han adelantado su voto en contra, aunque señalaron que analizarán a fondo el contenido antes de fijar postura definitiva.
La propuesta forma parte de la agenda impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha señalado que responde a un mandato popular orientado a transformar el sistema electoral.
Entre los puntos centrales, la iniciativa propone eliminar las listas plurinominales, reducir el costo de los comicios y disminuir el número de senadores.
Se mantiene la integración de 500 diputados federales: 300 electos por mayoría relativa y 200 por representación proporcional, aunque todos deberán competir directamente por el voto ciudadano.
En el caso del Senado, se plantea reducir el número de legisladores a 96, eliminando las listas plurinominales, frente a los 128 actuales.
Asimismo, se propone un recorte del 25 por ciento en el costo total de las elecciones mediante ajustes al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales electorales y partidos políticos. También se contempla fortalecer la fiscalización del financiamiento político.
La reforma incluye la ampliación de mecanismos de democracia directa como referéndum, plebiscito y consulta popular en estados y municipios, además de regular el uso de inteligencia artificial en campañas, prohibir bots y considerar el uso de tecnologías como el voto electrónico en consultas ciudadanas.
El debate apenas comienza en el Congreso y se anticipa una discusión intensa en las próximas semanas.
Con información de: http://www.reporterosenmovimiento
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