Las agredidas, originarias de la CDMX, sólo acudieron al manantial de la zona; fueron acusadas de brujería.
Una noche de alta tensión se vivió el lunes 4 de mayo en Temoaya, donde dos mujeres originarias de la Ciudad de México fueron agredidas por un grupo de pobladores, luego de ser señaladas por presuntas conductas inapropiadas en un manantial del Ejido de Dolores.
De acuerdo con versiones preliminares, las mujeres habrían ingresado con un perro al interior del manantial, lo que generó inconformidad entre habitantes, ya que este tipo de acciones está prohibido. Algunos vecinos también aseguraron que las implicadas realizaban un supuesto ritual, tras encontrarse una veladora en el lugar.
Elementos de la policía municipal acudieron al sitio y trasladaron a las mujeres a la comandancia. Sin embargo, al no configurarse un delito claro, se contemplaba su liberación.
La situación provocó molestia entre los pobladores, quienes se congregaron en las inmediaciones de la comandancia. En cuestión de minutos, el número de inconformes creció hasta alcanzar cerca de 200 personas las cuales exigían que las mujeres no fueran liberadas.
El ambiente se tornó violento cuando un grupo de inconformes ingresó a las instalaciones, superando a los oficiales. Pese a los intentos de diálogo por parte de la policía, la multitud agredió a las detenidas.
Ante la escalada del conflicto, fue necesaria la intervención de elementos de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional, quienes lograron contener la situación y restablecer el orden.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre el estado de salud de las mujeres ni sobre personas detenidas por estos hechos. Las autoridades ya investigan lo ocurrido.
Con información de http://www.reporterosenmovimiento
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