Protestas por el Mundial terminan con bloqueos, enfrentamientos y demandas sin respuesta
Las movilizaciones convocadas para presionar al Gobierno durante la inauguración del Mundial de Futbol terminaron con bloqueos, cercos policiales, daños a vehículos y a infraestructura del Tren Ligero, además de enfrentamientos entre elementos de seguridad y grupos de personas encapuchadas en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México.
Las protestas no consiguieron impedir ni retrasar el partido inaugural entre México y Sudáfrica. La ceremonia, el encuentro en el estadio y el Fan Fest instalado en el Zócalo se realizaron conforme a lo programado, mientras miles de policías mantuvieron aislada la llamada última milla alrededor del recinto deportivo.
Las manifestaciones fueron convocadas por maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, familiares de personas desaparecidas, estudiantes, colectivos antimundialistas y otras organizaciones que buscaron aprovechar la atención internacional para exhibir demandas sociales que consideran ignoradas por las autoridades.
La CNTE mantuvo su protesta después de que una reunión de alrededor de ocho horas con la Secretaría de Gobernación concluyera sin un acuerdo sobre la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, el sistema de pensiones y otras demandas laborales.
Los maestros realizaron bloqueos sobre Calzada de Tlalpan y División del Norte, desde donde pretendían aproximarse al estadio, pero fueron contenidos por los cercos instalados por la Secretaría de Seguridad Ciudadana. El contingente no consiguió ingresar al perímetro de seguridad del recinto.
Durante el inicio del partido, algunos integrantes de la Coordinadora permanecieron en la zona y otros observaron la transmisión desde establecimientos cercanos. La organización no anunció el levantamiento definitivo de su plantón en el Centro Histórico, por lo que sus demandas permanecieron sin solución y las movilizaciones podrían continuar.
No se reportaron enfrentamientos graves ni personas lesionadas específicamente dentro del contingente magisterial de este jueves. La principal estrategia de las autoridades fue impedir su avance mediante cortes viales, vallas, vehículos policiales y filas de agentes equipados con escudos.
Los colectivos de familiares de personas desaparecidas avanzaron por Calzada de Tlalpan con fotografías, mantas, flores de cempasúchil y fichas de búsqueda. Algunos manifestantes derribaron o superaron las primeras vallas colocadas en la ruta y consiguieron aproximarse al perímetro del Estadio Ciudad de México.
La policía reforzó entonces el cerco y bloqueó su ingreso a la última milla. Las familias permanecieron frente a los agentes, lanzaron flores hacia los uniformados y mostraron los rostros de las personas desaparecidas para que sus casos fueran visibles durante la cobertura internacional de la inauguración.
Después de varias horas, los colectivos se retiraron de las inmediaciones del estadio sin que se reportaran personas lesionadas dentro de este grupo. Más tarde, madres buscadoras y organizaciones de búsqueda continuaron sus actividades en el Ángel de la Independencia, donde colocaron fichas y mantas mientras aficionados se reunían para celebrar el partido.
Las familias no consiguieron una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum ni recibieron un nuevo compromiso público para atender sus casos. Su principal resultado fue la visibilidad obtenida frente a medios nacionales e internacionales.
Los incidentes más graves se registraron durante la movilización de colectivos antimundialistas y estudiantes que salió de las inmediaciones de Ciudad Universitaria y avanzó por Avenida del Imán hacia el estadio.
De acuerdo con los reportes disponibles, un grupo de alrededor de 200 personas encapuchadas se separó de contingentes más numerosos y comenzó a lanzar piedras, botellas, petardos y otros objetos contra los policías que protegían los accesos al recinto deportivo.
El enfrentamiento se prolongó aproximadamente una hora. Los agentes avanzaron con escudos para replegar a los manifestantes y evitar que llegaran a las puertas del estadio. Videos y testimonios difundidos durante la jornada también mostraron a policías devolviendo piedras y realizando encapsulamientos.
Durante los disturbios fueron derribadas vallas metálicas y una parte de la malla ciclónica que protege las vías del Tren Ligero. También se reportó la quema y daño de vehículos, así como afectaciones a unidades policiales.
El Servicio de Transportes Eléctricos suspendió temporalmente toda la línea del Tren Ligero al considerar que no existían condiciones de seguridad. Para movilizar a los usuarios y aficionados se habilitaron servicios provisionales de la Red de Transporte de Pasajeros entre la zona del estadio, Tasqueña y Xochimilco.
Los enfrentamientos dejaron personas lesionadas entre manifestantes y policías. Al menos un agente fue retirado de la zona para recibir atención médica, pero al cierre de esta nota las autoridades capitalinas no habían presentado un número consolidado y definitivo de heridos ni precisado la gravedad de todos los casos.
Medios nacionales reportaron al menos tres personas detenidas durante los disturbios. Posteriormente, la Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que una mujer de 28 años fue presentada ante un juez cívico por su posible participación en las agresiones, aunque quedó en libertad después de que la autoridad valoró el caso.
También se denunciaron posibles agresiones contra periodistas y fotógrafos que cubrían las protestas. Dos comunicadores fueron esposados y retenidos temporalmente cerca de Gran Sur, pero quedaron en libertad después de que los policías revisaron sus pertenencias y no encontraron objetos peligrosos.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana sostuvo que se trató de una revisión preventiva, mientras periodistas y organizaciones defensoras de la libertad de expresión señalaron que la actuación pudo vulnerar los protocolos para proteger el trabajo de la prensa.
Hasta el cierre de esta nota no existía un balance oficial definitivo sobre el número total de detenidos, civiles lesionados, policías heridos o el costo de los daños materiales. Tampoco se reportaron personas fallecidas ni daños en el interior del estadio.
El operativo consiguió mantener abiertas las actividades centrales del Mundial, pero generó cierres en Calzada de Tlalpan, Avenida del Imán, Anillo Periférico y calles de Coyoacán, además de afectaciones al Tren Ligero y complicaciones para la salida de miles de aficionados.
Las protestas terminaron así con resultados distintos. La CNTE mantuvo su presión, pero no obtuvo un acuerdo; las familias buscadoras consiguieron visibilidad, pero no una audiencia con la Presidencia; y la jornada antimundialista derivó en enfrentamientos, personas lesionadas y daños materiales.
El Mundial comenzó sin interrupciones, pero las manifestaciones consiguieron colocar junto a la celebración deportiva las demandas por pensiones, derechos laborales, desapariciones, desplazamiento urbano y rechazo al costo social de la competencia internacional.
Con información de: massinformacion.com.mx
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