Por: Redacción Proyección EDOMÉX
Una nueva polémica sacude al Ayuntamiento de Calimaya. El exdirector del Organismo Público Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OPDAPAS), Marco Valdés, rompió el silencio y lanzó severas acusaciones sobre el manejo interno de la administración municipal, al asegurar que su salida fue consecuencia de haberse negado a entregar el control financiero del organismo.
En un posicionamiento público, el exfuncionario afirmó que el alcalde Omar Sánchez Velázquez pretendía imponer al tesorero municipal, Arturo Vázquez Gutiérrez, para asumir el control de las finanzas del OPDAPAS, situación que —según su versión— derivó en una serie de presiones que culminaron con su renuncia.
Valdés sostuvo que la administración intentó justificar los cambios argumentando un supuesto faltante de 1.85 millones de pesos; sin embargo, aseguró que esa cantidad apareció minutos después de una revisión realizada por personal de Tesorería y que todo obedecía a un registro administrativo, descartando un desfalco.
El exdirector también denunció presunto acoso laboral, auditorías permanentes, restricciones para informar sobre las actividades del organismo y presiones para firmar documentos mediante los cuales se buscaba ceder el control de las cuentas bancarias del OPDAPAS. Afirmó que, al negarse a hacerlo, optó por presentar su renuncia.
Las declaraciones cobran especial relevancia porque provienen del propio exdirector del organismo, quien responsabiliza directamente a integrantes de la administración municipal de intentar intervenir en el manejo de los recursos públicos destinados al sistema de agua potable.
Los señalamientos también vuelven a colocar bajo los reflectores al tesorero Arturo Vázquez Gutiérrez, personaje que previamente ha sido objeto de cuestionamientos públicos por su paso por el Ayuntamiento de Ocuilan, donde fue señalado por presuntas irregularidades financieras y afectaciones a diversas áreas municipales.
A ello se suma un episodio que generó amplia controversia en redes sociales, cuando se viralizó un video en el que presuntamente aparece conduciendo un automóvil Lamborghini sobre la carretera Toluca-Tenango, imagen que provocó críticas debido al contraste con los principios de austeridad y combate a los privilegios que promueve el movimiento político al que pertenece la administración municipal.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Calimaya no ha emitido una postura oficial para responder a las acusaciones formuladas por Marco Valdés ni ha fijado una posición respecto de los señalamientos dirigidos al tesorero municipal.
Con la salida de Valdés, el Cabildo designó a Miguel Soto Meraz como nuevo director del OPDAPAS. Entretanto, las declaraciones del exfuncionario abren un nuevo frente de cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos en el organismo y podrían derivar en una mayor exigencia de transparencia por parte de la ciudadanía y de las autoridades competentes.
Cabe precisar que las acusaciones realizadas por el exdirector corresponden a su versión de los hechos y, hasta el momento, no existe una determinación de autoridad competente que acredite responsabilidades administrativas o penales derivadas de dichos señalamientos.
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