Elementos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), adscritos a la Coordinación de Grupos Tácticos, rescataron a una familia canina del abandono; ahora, lejos de la incertidumbre y la vulnerabilidad, han comenzado un capítulo de esperanza y honor, pues los ejemplares iniciarán su formación como los próximos guardianes de las y los mexiquenses.
A través de una denuncia en redes sociales, los uniformados estatales de la Fuerza Especial de Seguridad (FES), de la Unidad Canina K9, tuvieron conocimiento del probable abandono de una perra con cuatro cachorros recién nacidos, en una vialidad cercana a la base del Centro de Control de Confianza (C3), ubicada en Lerma.
El policía FES Efraín Vega Ferreira recordó que de los cuatro cachorros dos se encontraban encima de su mamá, buscando alimento y dos en una caja de cartón, todos con los ojos cerrados lo que significaban que tenían poco de haber nacido, por lo que vieron la urgencia de la intervención médica.
Con sumo cuidado los efectivos de la SSEM cargaron a la mamá, quien se encontraba en condiciones deplorables, y sus hijos, ingresándolos a transportadoras para su traslado a las instalaciones de la Unidad K9.
Tras revisarlos y estabilizarlos, el diagnóstico del personal veterinario confirmó que la familia habría muerto de no haber sido rescatada a tiempo, además se pudo establecer la alta probabilidad de que la perra fuera víctima de maltrato y explotación para el lucro con sus camadas.
Actualmente, la rutina de cuidado contempla alimentación balanceada, tres porciones diarias por la mañana, tarde y noche; los cachorros están en transición de alimento húmedo a sólido y con estimulación física con salidas matutinas para tomar el sol y caminatas diarias de relajación; también cuentan con socialización activa mediante dinámicas de juego fuera de las jaulas para mitigar el estrés.
Para consolidar el vínculo conductual con sus futuros manejadores, ya se les asignaron nombres cortos de fácil asimilación operativa: la madre ahora es Laika, cuenta con un temperamento dócil, tranquilo, obediente y altamente juguetón; los cuatro cachorros, dos hembras y dos machos, son Ron, Whisky, Dana y Mía.
La Oficial Janeth Sánchez Zamudio reconoció que los perritos cuentan con rasgos de la raza Pastor Belga Malinois sin que se pueda confirmar su árbol genealógico, su pureza racial y ascendencia, van demostrando por su temperamento, su forma de jugar, el carácter leal, inteligente y protector, entre otras cualidades para que pueden formar parte de la Unidad Canina K9.
Tras el proceso definitivo de destete, los cachorros serán evaluados por el entrenador de la corporación mediante pruebas de actitud con atractores de búsqueda, en un periodo estimado de un año, los perritos completarán la fase de obediencia básica y perfeccionarán sus habilidades técnicas en las probables especialidades de detección de narcóticos y armas, búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, patrullaje preventivo y disuasión táctica.
Por su parte, el destino final de Laika priorizará su bienestar social, por lo que al culminar la etapa de lactancia será esterilizada, vacunada y desparasitada bajo un protocolo estricto de adopción responsable para integrarla a un núcleo familiar definitivo.
Ante casos de maltrato o desamparo, las autoridades recuerdan la importancia de denunciar ante las autoridades.
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