Por Veneranda Mendoza
El Estado de México ocupa el primer lugar nacional en muertes por enfermedades cardiovasculares; sin embargo, más del 80 por ciento de los casos podrían prevenirse, advirtió la presidenta de la Comisión de Salud del Congreso mexiquense, Jennifer González.
La legisladora señaló que las enfermedades cardiovasculares continúan como la principal causa de muerte en México y representan cerca del 30 por ciento de las defunciones registradas en el país.
En el caso del Estado de México, precisó, fallecen en promedio más de 40 personas al día por enfermedades del corazón, una cifra que evidencia la necesidad de fortalecer la prevención, el diagnóstico oportuno y la atención integral.
Jennifer González, quien también es médica cirujana, afirmó que estos padecimientos constituyen el principal reto sanitario del país debido a su alta mortalidad, las discapacidades que generan y su impacto económico y social.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2024 las enfermedades del corazón fueron la principal causa de muerte en el Estado de México, con 12 mil 249 defunciones, por encima de la diabetes mellitus y los tumores malignos.
Añadió que las cifras preliminares de 2025 muestran que esta tendencia continúa, por lo que consideró indispensable reforzar las acciones preventivas desde el primer nivel de atención y consolidar una estrategia integral de salud cardiovascular.
A nivel nacional, explicó, las enfermedades cardiovasculares provocan alrededor de 200 mil muertes al año, es decir, tres de cada diez fallecimientos en el país. Los principales padecimientos son el infarto agudo al miocardio y las cardiopatías isquémicas.
La diputada destacó que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 80 por ciento de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares podrían evitarse mediante el control de factores de riesgo y la adopción de estilos de vida saludables.
Entre los principales factores asociados mencionó la obesidad, el sobrepeso, la diabetes, la hipertensión arterial, las dislipidemias, la enfermedad renal crónica, el tabaquismo y el consumo de vapeadores, además del sedentarismo, la alimentación rica en productos ultraprocesados, el estrés crónico y la falta de descanso.
Advirtió que estos padecimientos no solo representan la principal causa de muerte, sino también una de las principales causas de discapacidad permanente, pérdida de productividad laboral, gastos médicos catastróficos para las familias y una fuerte presión financiera para las instituciones de salud.
En ese sentido, recordó que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2023 reveló que aproximadamente el 43 por ciento de los adultos con hipertensión arterial desconocía que padecía esta enfermedad, lo que incrementa el riesgo de sufrir infartos, insuficiencia cardiaca, enfermedad renal o eventos cerebrovasculares.
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