Valorar riesgos, fortalecer músculos y atender problemas de equilibrio, visión y audición ayuda a reducir accidentes, principalmente dentro del hogar.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomendó realizar una valoración preventiva de las personas adultas mayores para identificar riesgos de caídas y establecer ejercicios que permitan recuperar fuerza y equilibrio, así como atender problemas visuales y auditivos.
La doctora Milagros Victoria Rodríguez Meza, especialista en rehabilitación adscrita a la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Centro, en la Ciudad de México, explicó que una valoración inicial permite detectar posibles factores de riesgo e implementar un manejo rehabilitatorio preventivo.
Entre las medidas recomendadas también se encuentra determinar si el paciente requiere apoyo de bastón, andadera u órtesis, además de revisar periódicamente los medicamentos que consume, debido a que algunos pueden provocar adormecimiento o afectar su movilidad.
De acuerdo con la especialista, al menos 60 por ciento de las personas adultas mayores de entre 60 y 65 años sufre una caída al año. Estos accidentes pueden ocasionar fracturas de cadera, lesiones en columna, radio, húmero y pelvis, además de traumatismos craneoencefálicos, luxaciones y lesiones de ligamentos.
Rodríguez Meza señaló que las caídas suelen estar relacionadas con factores como la osteoporosis, la sarcopenia —pérdida de masa y fuerza muscular—, la disminución de reflejos y los problemas de equilibrio.
Precisó que 80 por ciento de estos accidentes ocurre dentro del hogar, principalmente en baños, dormitorios, pasillos y escaleras. La vía pública también representa un riesgo debido a terrenos irregulares y a situaciones relacionadas con el desplazamiento en el transporte público.
En caso de una lesión, los derechohabientes del IMSS reciben una valoración inicial en el servicio de urgencias y, dependiendo de la gravedad, son canalizados con el especialista correspondiente o sometidos a una intervención quirúrgica cuando es necesario.
Posteriormente, se establece un plan de rehabilitación integral que incluye movilización temprana mediante terapia física y ocupacional, con el propósito de recuperar la función, prevenir nuevas caídas y capacitar tanto al paciente como a su cuidador primario.
La especialista indicó que, dependiendo del tratamiento y las condiciones de cada persona, en un periodo de tres a seis meses puede recuperarse un movimiento funcional adecuado; sin embargo, una recuperación más completa puede requerir alrededor de 12 meses.
El IMSS informó que aproximadamente 10 mil adultos mayores que sufren una caída con fractura de cadera son intervenidos quirúrgicamente cada año, mientras que más de 250 mil personas reciben atención anual en los servicios de traumatología y ortopedia por lesiones relacionadas con caídas.
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