Habitantes de comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros exigieron cancelar el proyecto de Grupo Proman GPO y proteger la Bahía de Ohuira.
Más de 300 habitantes de comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros de Topolobampo y Los Mochis, Sinaloa, se manifestaron en rechazo a la construcción de la planta de amoniaco de Grupo Proman Gas y Petroquímica de Occidente (GPO).
La movilización fue convocada por el Colectivo ¡Aquí No! y Greenpeace México, quienes realizaron una acción simbólica para señalar los riesgos que, consideran, representa el proyecto para la Bahía de Ohuira y las comunidades de la región.
Durante la protesta, jóvenes, adultos y personas adultas mayores se concentraron en la zona donde se encuentra una de las estructuras industriales del proyecto, conocida por los habitantes como “el misil”. Ahí desplegaron una manta de 30 metros de largo por 1.5 metros de ancho con la leyenda: “¿INOFENSIVO? Juntos contra la amenaza”.
Los participantes cuestionaron que la megaplanta sea considerada inofensiva y señalaron que su construcción podría poner en riesgo la riqueza ambiental, marina, terrestre, cultural y social de la Bahía de Ohuira.
Como parte de la acción, los pobladores también colocaron otra manta con una imagen de una regla para dimensionar el tamaño de una estructura cilíndrica de acero que será instalada en la planta. De acuerdo con Greenpeace, esta pieza mide más de 30 metros de largo y pesa más de 300 toneladas.
Al grito de “¡Aquí No!”, los habitantes reiteraron su exigencia al Gobierno de México y a la presidenta Claudia Sheinbaum para que se cancele el proyecto y se priorice la protección del ecosistema y de las comunidades que dependen de la bahía.
Greenpeace México señaló que la protesta representa una nueva muestra de resistencia de los habitantes de la zona frente a la construcción de la que identifica como la “mayor planta comercial de amoniaco de América Latina”.
La organización ambiental sostuvo que el desarrollo industrial no debe realizarse a costa de la riqueza socioambiental de la región y llamó a las autoridades a tomar medidas para proteger el territorio.
Asimismo, consideró que para frenar el proyecto se requiere voluntad política y una decisión de la Presidencia de la República, al recordar que el Gobierno de México ha señalado que no puede existir justicia social sin justicia ambiental.
La organización y los habitantes inconformes reiteraron su oposición a la planta y su demanda de que las autoridades prioricen la protección ambiental y el bienestar de las comunidades de la Bahía de Ohuira.
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