Con una rigurosa preparación técnica enfocada en la atención de desastres de gran magnitud, la Cruz Roja Mexicana lleva a cabo su curso especializado de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (USAR, por sus siglas en inglés), proceso formativo en el que participan 24 elementos seleccionados de entre 250 convocados a nivel nacional.
Juan Manuel Berjano Jarillo, rescatista del equipo USAR de la institución, expuso que, a diferencia de capacitaciones convencionales de fin de semana, este programa comprende 10 días continuos con estándares internacionales. Durante las jornadas, los rescatistas son instruidos en apuntalamiento, cálculo de cargas y peso de materiales como el concreto, técnicas de penetración, así como en el manejo de equipo, herramientas y accesorios especializados.
Aclaró que concluir la jornada de 10 días es solo el inicio del camino, pues los participantes deben atravesar evaluaciones y capacitaciones continuas para elegir una especialidad técnica antes de integrarse de manera formal al grupo operativo.
POR EL LIDERAZGO EN AMÉRICA LATINA
Actualmente, el equipo USAR de Cruz Roja Mexicana cuenta con el reconocimiento de la Coordinación Nacional de Protección Civil como equipo de nivel «pesado», categoría que le permite desplegar operaciones complejas y maniobrar de manera simultánea en dos escenarios colapsados distintos e independientes.
Berjano Jarillo reveló que el organismo se encuentra en proceso de evaluación para obtener la certificación del Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate (INSARAG) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
De alcanzar esta meta, la Cruz Roja Mexicana se convertiría en el primer equipo de rescate de América Latina acreditado en clasificación pesada ante Naciones Unidas y el sexto en todo el continente americano bajo el marco INSARAG, sumándose a las dos brigadas pesadas de Estados Unidos y a las fuerzas medianas de Chile, Ecuador y Colombia.
TECNOLOGÍA Y BINOMIOS CANINOS
El especialista resaltó que el éxito de una extracción con vida depende de la estrecha coordinación entre los elementos humanos, las herramientas tecnológicas y los binomios caninos. Detalló que la institución cuenta ya con 10 ejemplares con acreditación internacional, evaluados durante las pruebas gestionadas por Cruz Roja en agosto pasado con el acompañamiento de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En las labores de campo, los ejemplares caninos reducen los cuadrantes de localización mediante el olfato; posteriormente, el personal aplica el protocolo de «llamado y escucha» y utiliza herramientas de búsqueda tecnológica como cámaras térmicas, detectores de movimiento y dispositivos Life Locator, capaces de atravesar estructuras sólidas para confirmar signos vitales antes de comenzar las labores de perforación y rescate.
Descubre más desde Comunicadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

