Aunque casi 90% de los países cuenta con objetivos nacionales de biodiversidad, menos de la mitad avanza al ritmo necesario para cumplirlos en 2030; por cada dólar destinado a proteger los ecosistemas, se gastan otros 30 en actividades que los destruyen.
El mundo está lejos de cumplir sus compromisos para detener la pérdida de biodiversidad, advirtió la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un nuevo informe que identifica avances insuficientes en la protección de los ecosistemas y una marcada desigualdad en el financiamiento ambiental.
El documento, presentado en Ereván, Armenia, evalúa por primera vez los avances mundiales desde la adopción del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, en 2022, que establece 23 metas para detener y revertir la degradación de la naturaleza.
De acuerdo con el informe, casi 90% de los países ha establecido objetivos nacionales para proteger la biodiversidad; sin embargo, menos de la mitad avanza al ritmo necesario para alcanzarlos antes de 2030.
Uno de los principales compromisos consiste en proteger al menos 30% de las tierras y los mares del planeta para ese año. No obstante, los objetivos nacionales actuales permitirían alcanzar una protección de apenas 26% de los ecosistemas terrestres y 12% de los marinos.
“Existe una brecha entre la ambición y la acción”, advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres, al presentar los resultados.
Avances insuficientes en las metas ambientales
El balance reconoce que más de la mitad de los países ha elaborado planes para aplicar sus compromisos y más de 70% ha comunicado resultados. Además, pueblos indígenas, comunidades locales, organizaciones y empresas han presentado cerca de 5 mil compromisos voluntarios.
Pese a estos avances, ninguna de las 23 metas mundiales presenta un balance completamente positivo, de acuerdo con el documento.
Los principales rezagos se concentran en la transformación de las actividades económicas que provocan la pérdida de biodiversidad, la eliminación de subsidios perjudiciales para el medio ambiente y la movilización de recursos destinados a conservar los ecosistemas.
El informe también identifica dificultades relacionadas con la falta de financiamiento, la cooperación científica, el acceso a tecnologías y la coordinación entre gobiernos, obstáculos que afectan especialmente a los países en desarrollo.
Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, señaló que es necesario acelerar y ampliar las medidas de protección en todos los sectores de la sociedad para alcanzar los objetivos establecidos para 2030.
Por cada dólar para proteger la naturaleza, se gastan 30 en destruirla
Uno de los principales problemas identificados es la contradicción entre los recursos destinados a conservar la biodiversidad y el financiamiento de actividades que dañan los ecosistemas.
Aunque el acuerdo mundial contempla movilizar 200 mil millones de dólares anuales para la biodiversidad mediante fuentes públicas y privadas, las prioridades financieras continúan favoreciendo prácticas perjudiciales.
“Por cada dólar invertido en proteger la naturaleza, todavía se gastan 30 dólares en destruirla”, señaló Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Ante esta situación, Andersen llamó a reorientar los subsidios y los incentivos que financian actividades dañinas hacia prácticas que favorezcan la conservación y restauración de los ecosistemas.
La responsable del PNUMA también advirtió sobre la relación entre la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Superar el umbral de 1.5 grados Celsius de calentamiento global incrementa los riesgos de degradación de los bosques, alteraciones de los ciclos naturales y daños irreversibles a los ecosistemas.
Estas afectaciones no se limitan a la desaparición de especies, sino que también amenazan la producción de alimentos, el suministro de agua, la salud y los medios de subsistencia de millones de personas.
COP17 buscará acelerar los compromisos internacionales
El informe se presenta antes de la COP17 sobre biodiversidad, programada del 19 al 30 de octubre en Ereván, Armenia, donde representantes de los gobiernos evaluarán los avances desde 2022 y discutirán medidas para acelerar el cumplimiento de las metas mundiales.
Entre los temas centrales estarán el financiamiento, el seguimiento de los compromisos y la cooperación internacional.
Guterres instó a los gobiernos a cumplir sus compromisos financieros e incorporar la protección de la biodiversidad en sus presupuestos, regulaciones y decisiones económicas.
“La naturaleza no prosperará solo con buenas intenciones”, advirtió el secretario general de la ONU, al subrayar la necesidad de convertir las promesas internacionales en acciones concretas para frenar la destrucción de los ecosistemas.
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