Es una especie de venganza, acusa el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Luego de que ayer autoridades de Chihuahua intentaran detener a Javier Corral en un restaurante de la Ciudad de México, por los delitos de corrupción y peculado, el ex gobernador de esa entidad anunció que presentó una denuncia por estos hechos.
“He presentado una denuncia en contra de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, del titular de la Fiscalía Anticorrupción estatal, Luis Abelardo Valenzuela Holguin y/o quién o quienes resulten responsables por haber ordenado y ejecutado conductas posiblemente constitutivas de los delitos de Abuso de Autoridad, Privación Ilegal de la Libertad en grado de tentativa y lo que resulte”.
Asimismo, dijo que las autoridades del Estado de Chihuahua “buscaron detenerme artera y arbitrariamente, fuera de todo cauce legal, pues no contaban con la autorización prevista por la fracción V de la Disposición Décimo Segunda del Convenio de Colaboración celebrado entre las fiscalías del país”.
Detalló que cualquier detención por autoridades ajenas a la Ciudad de México sin la autorización correspondiente es una privación ilegal de la libertad, “y para interrumpir la comisión de los delitos en mi contra que estaba teniendo lugar, personal de la Fiscalía de la Ciudad de México intervino para salvaguardar mi integridad física, libertad y derechos. Reconozco el actuar conforme a Derecho de las autoridades de esta Ciudad”.
En sus redes sociales también explica que no ha cometido ningún delito “y así lo demostraría si se me permitiera defenderme en libertad, como es mi derecho, y si en Chihuahua las instituciones del sistema de justicia no estuvieran cooptadas por la gobernadora, quien a su vez se encuentra sometida bajo control y chantaje de César Duarte Jáquez y Manlio Fabio Beltrones. Queda claro que esto se trata de una persecución política en mi contra, se me acusa de corrupción por haberla combatido”.
Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre este caso, dijo esta mañana que se trata de “pleitos políticos y de venganzas” por parte de la gobernadora de Chihuahua.
Asimismo, justició que la detención no se pudo realizar porque no había un procedimiento, “no pueden venir policías judiciales de cualquier estado a detener a alguien aquí”.
Insistió en que la pretensión de detener a quien ocupara un escaño en la LXVI Legislatura como plurinominal por Morena es “una especie de venganza”.
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