Tienen un valor simbólico y ancestral para las comunidades originarias de nuestro país, coinciden senadores y especialistas.
Senadoras y senadores, así como especialistas coincidieron en que es necesario reconocer, respetar y proteger los lugares sagrados de los pueblos indígenas, porque tienen un valor simbólico, cultural y ancestral para las comunidades originarias de nuestro país.
Al respecto, la presidenta de la Comisión de Gobernación, Lilia Margarita Valdez Martínez, señaló que la reforma al artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aprobada en septiembre pasado, reconoce y garantiza los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, así como su cultura, sus lenguas y sus bienes, incluidos sus lugares sagrados.
En la inauguración del foro de consulta “Los lugares sagrados: derechos de los pueblos indígenas”, destacó que uno de los antecedentes del tratamiento legal de estos espacios se encuentra en el decreto por el que se reconocen, protegen, preservan y salvaguardan los lugares y sitios sagrados de las comunidades originarias de los pueblos indígenas, así como las rutas de peregrinación, firmado en 2023 por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Y que ese documento sólo reconoce como lugares sagrados a la Isla del Rey, en San Blas, Nayarit; la Isla del Alacrán, en Chapala, Jalisco; el Cerro Gordo, San Bernardino de Milpillas Chico, en Durango; Wirikuta, en Real de Catorce, San Luis Potosí; y Santa Catarina, en Jalisco.
En ese sentido, dijo que este foro es para conocer la información de los expertos, a fin de coadyuvar con la elaboración de propuestas legislativas que ayuden a aprender, reconocer y proteger estos espacios de nuestros pueblos indígenas con todos sus derechos, sus costumbres y tradiciones.
Por su parte, Susana Harp Iturribarría, de Morena, explicó que los lugares sagrados no siempre están cerca de las comunidades indígenas, incluso, muchas poblaciones emigraron o radican en otras regiones, estados o países, pero siempre regresan a estos espacios porque tienen un valor simbólico, cultural y ancestral para ellos, por lo que deben respetarse y protegerse.
En ese sentido, la legisladora por Oaxaca dijo que hay muchos otros espacios sagrados en el territorio nacional que faltan por ser reconocidos, que se tienen que nombrar y cuidar, así como brindar acompañamiento a la población a la que pertenecen.
Diego Prieto Hernández, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, destacó que el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos en la Constitución es sólo un paso, porque falta concretar la ley general de derechos de esos pueblos y poder armonizarla con todo el entramado jurídico de México.
Recordó que la aprobación de esa modificación constitucional fue por unanimidad por parte de los senadores y “eso quiere decir que hemos podido construir un sentido común en que los racistas, en que los clasistas, en que los discriminadores ya no se atreven a decirlo en público, sí lo dicen en privado, como el expresidente del Instituto Nacional Electoral que se burlaba de los chichimecas en una llamada telefónica”.
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