Por Veneranda Mendoza
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México advirtió que el proceso electoral para elegir a jueces y magistrados se encuentra bajo sospecha, debido a la ausencia de un conteo rápido, la falta de un Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y el prolongado plazo —de entre 10 y 13 días— para dar a conocer a los ganadores.
Cristina Ruiz Sandoval, presidenta estatal del tricolor, cuestionó la transparencia del proceso al señalar que, con menor participación, se debería garantizar mayor claridad.
Ruiz criticó que los candidatos no podrán tener representantes ante los órganos electorales, lo que impide la vigilancia del voto. Además, mencionó que el Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó 24 mil solicitudes de observadores. “¿A qué les huele? Es un total engaño… no quieren que nadie vea el cochinero que van a hacer ese día”, acusó.
La dirigente calificó la elección como una simulación con fines políticos, sin legitimidad social. Añadió que, aunque se promueve como un derecho del pueblo, se espera una participación de entre 10 y 15%, o incluso menor, debido a la complejidad de las boletas (hasta 10 por persona) y la baja instalación de casillas (9,200 en todo el estado, 75% menos que en 2023).
Según Ruiz, el costo del proceso en el Estado de México será de 941.3 millones de pesos, lo que equivale a 723 pesos por voto. Con ese monto, dijo, se podrían construir dos hospitales de alta especialidad, hasta 20 escuelas primarias en zonas marginadas, o adquirir 941 patrullas equipadas, además de tres centros C5 o rehabilitar 55 unidades deportivas.
La presidenta del PRI estatal calificó la reforma como un “capricho presidencial”, que representa una venganza contra el Poder Judicial.
Finalmente, Ruiz Sandoval aclaró que el PRI no tiene candidatos registrados en este proceso, en respeto a la ley y las instituciones. “No tenemos propuestas”.
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