Un grupo de 32 Personas Privadas de la Libertad (PPL), de 36 que iniciaron, concluyeron el programa de 100 días de desintoxicación, en el Centro Integral Contra las Adicciones (CICA), constituyéndose como la generación 27 en lograrlo al interior del Centro Penitenciario y de Reinserción Social (CPRS), de Santiaguito.
Rafael Ángel González Uscanga, Director General de Prevención y Reinserción Social, en representación de Víctor Manuel Martínez Mendoza, Subsecretario de Control Penitenciario, ambos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), resaltó que estos 100 días no son el final del camino, sino el inicio donde los PPL identificarán su verdadera reinserción social y personal a una comunidad solidaria que cree en las segundas oportunidades.
“El pasado 25 de febrero, 36 valientes levantaron la mano, decididos a cambiar. Para el sistema penitenciario del Estado de México, la atención de las adicciones no es una estadística en nuestra población, es una prioridad humana y social. Detrás del dato que nos dice que el 84 por ciento de la población penitenciaria ha tenido antecedentes de consumo, no vemos números, vemos personas, vemos historias de vida que fracturaron familias que han sufrido y seres humanos que merecen una oportunidad real de sanar, de prevenir y de reescribir su futuro”, dijo.
González Uscanga resaltó que se estudia la rehabilitación de las instalaciones de CICA ubicadas en los penales de Tlalnepantla, Chalco, Nezahualcóyotl y Ecatepec, utilizadas durante la pandemia por COVID-19 para contención de casos, para que un mayor número de PPL accedan a sus beneficios integrales contra adicciones.
Ángel “N”, PPL, expuso que, a pesar de finalizar este tratamiento integral contra las adicciones, la batalla aún no termina, ya que el siguiente paso es una lucha interminable contra defectos de carácter y otros aspectos que lo llevaron a pasar tiempo en reclusión.
“En este lugar leímos, muchos lloramos, nos enojamos, discutimos y llegamos a mediar situaciones, pero nunca perdimos de vista el objetivo primordial de llevar una sana convivencia, el cual nos mantiene unidos a pesar de nuestras diferencias, aún con las diversas e infinitas formas de opinión y de ver la vida”, expresó.
Datos estadísticos, señalan que entre 80 y 85 por ciento de las personas que ingresan a los Centros Penitenciarios cometieron delitos bajo los efectos de alguna sustancia psicoactiva o del alcohol.
En el CICA de Almoloya de Juárez, a lo largo de 27 generaciones, participaron 810 PPL; en los casos de Nezahualcóyotl Bordo, fueron 15 generaciones con 450 PPL hombres atendidos; en el CPRS Chalco, fueron 7 generaciones de varones y una de mujeres con 280 y 14 personas, respectivamente; y en el CPRS Ecatepec, ocho generaciones de varones y una de mujeres con 232 hombres y 25 mujeres. En total suman mil 811 hombres y 39 mujeres en 59 generaciones al interior de los CICA.
Por su parte, Dylan “N”, quien lleva recluido dos años, explicó que debido al consumo de estupefacientes perdió su libertad y consideró que fue el error que lo llevó a que su familia y amigos se alejaran.
“Gracias a todas las personas que nos ayudaron pude recuperar a mi familia. Gracias a este programa el cual estoy terminando ahora, mis padres me vienen a ver, me contestan porque ya anteriormente pues ya ni el teléfono me contestaban, ni ellos ni mis hermanos, pero gracias a este programa tengo la oportunidad de recuperar a mi familia”.
Agradeció a las autoridades penitenciarias y a los diferentes actores que participaron en su desintoxicación por este tipo de programas, del que dijo, espera que un mayor número de internos pueden tener y contar con una vida sana y libre de problemas y drogas.
Los egresados hicieron una demostración de yoga, un bailable de tierra caliente y una demostración de orden cerrado, conocimientos que adquirieron durante su internamiento en el CICA y recibieron reconocimientos a su participación, los cuales también fueron entregados a los grupos y asociaciones que apoyaron en el programa.
En este evento también estuvieron Gabriel Alfredo Urzúa Gómez, Director del Penal de Santiaguito; Elizabeth Álvarez García, Directora de Reinserción Social; Patricia Andrade Páez, Subdirectora de Tratamiento y Atención a la Salud Mental y Adiciones; Juan Carlos Cruz Miguel, Director del CIJ Toluca, así como familiares y personal administrativo y operativo del CPRS Santiaguito.
Este programa voluntario de desintoxicación física y mental para PPL consta de tres etapas, distribuidas en tres meses en aislamiento de la población penitenciaria; dio inicio en 2008 con el apoyo de diferentes grupos como los Centros de Integración Juvenil (CIJ), Alcohólicos Anónimos (AA), y la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex).Además, colaboró la Dirección de Tratamiento y Atención a la Salud Mental de la Secretaría de Salud, la Asociación Civil Campamento Lobos, el Colectivo Cautiva Yoga, el Instituto de Capacitación y Adiestramiento para el Trabajo Industrial (ICATI), la Asociación Internacional para los Valores Humanos y World Peace Therapy y la Pastoral Penitenciaria, entre otros, en coordinación con las diferentes áreas del centro.
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