Activistas realizaron una protesta pacífica en el Zócalo capitalino y pidieron a la Presidenta Claudia Sheinbaum priorizar la protección ambiental y la seguridad de las comunidades.
Greenpeace México realizó una protesta pacífica en el Zócalo de la Ciudad de México para solicitar a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que instruya a las autoridades competentes a cancelar el proyecto de la megaplanta de amoniaco de Grupo Proman, Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), en Topolobampo, Sinaloa.
La movilización se realizó este 7 de septiembre, luego del izado de la bandera nacional, cuando 20 activistas de Greenpeace se concentraron en la Plaza de la Constitución. Dos de ellos escalaron el asta para colocar un mensaje con la leyenda “Presidenta: ¡Proteja Topolobampo!”, mientras que el resto de los ambientalistas desplegó una manta circular roja con el mensaje “¡En México No!”.
La protesta ocurre en el marco de los 100 días de plantón y resistencia civil de la comunidad de Topolobampo, cumplidos el 6 de septiembre, ante el proyecto de instalación de la planta de amoniaco.
En este contexto, el Gobierno Federal anunció la conformación de tres grupos técnicos que evaluarán las condiciones del proyecto del 7 al 11 de septiembre. Integrantes del colectivo ¡Aquí No! señalaron que estar abiertos al análisis no significa aceptar la construcción y operación de la planta.
Durante la acción, las y los activistas mostraron mensajes como “No a la planta de amoniaco”, “Hagamos Patria, protejamos la Bahía de Ohuira” y “¡Vivan los defensores de Topolobampo y los pueblos originarios!”.
Líderes del Colectivo ¡Aquí No! participaron en la protesta y recordaron que desde hace más de 13 años han exigido al Gobierno de México y a las autoridades ambientales federales detener el proyecto, al considerar que representa un riesgo para el ecosistema, la salud y la vida que alberga la Bahía de Ohuira.
De acuerdo con Greenpeace México, la megaplanta tendría capacidad para producir 2 mil 200 toneladas métricas de amoniaco al día, por lo que la organización ambientalista sostiene que su instalación podría generar impactos en los ecosistemas y las comunidades de la región.
Greenpeace señaló que la defensa del territorio y de los bienes naturales requiere de la participación de la sociedad y llamó a sumarse a las acciones para lograr la cancelación de la planta de amoniaco de Grupo Proman en Topolobampo.
La organización ambientalista sostuvo que la protección de la Bahía de Ohuira debe ser una prioridad y vinculó su exigencia con la defensa del medio ambiente, los pueblos originarios y las comunidades que dependen de este ecosistema.
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