El calor extremo se extendió por tierra y océanos, mientras El Niño continúa fortaleciéndose y podría influir en las temperaturas y precipitaciones hasta 2027.
La Tierra registró en agosto de 2026 uno de los meses más cálidos desde que existen registros, con temperaturas récord tanto en la superficie terrestre como en los océanos, informó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
De acuerdo con datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, agosto empató con julio de 2023 como el mes más cálido registrado. La temperatura media de la superficie terrestre fue 1.65 grados Celsius superior a la estimada para la era preindustrial.
El calor extremo afectó amplias zonas de Europa, África, Asia y América del Norte y del Sur. Además, los diez agostos más cálidos registrados han ocurrido desde 2016, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
El calentamiento también alcanzó a los océanos. En agosto, la temperatura media diaria de la superficie del mar fuera de las regiones polares llegó a 21.11 grados Celsius, la cifra más alta registrada.
El Atlántico y el Mediterráneo occidental también presentaron temperaturas récord para agosto en zonas próximas a Europa, acompañadas de extensas olas de calor marinas.
La OMM señaló que el fortalecimiento del fenómeno de El Niño fue uno de los factores que contribuyeron a las temperaturas registradas durante agosto.
El organismo prevé que el fenómeno continúe intensificándose durante los próximos meses y tenga efectos importantes sobre los patrones de temperatura y precipitaciones hasta bien entrado 2027.
El Niño también influyó en la actividad de los ciclones tropicales. Durante agosto se registraron 19 tormentas tropicales en todo el mundo; cinco alcanzaron intensidad de huracán o tifón y cuatro llegaron a categoría 3 o superior.
La actividad fue diferente entre las cuencas oceánicas. Mientras el Atlántico registró una actividad inusualmente baja, con dos tormentas tropicales débiles y de corta duración, las aguas más cálidas del Pacífico tropical central y oriental favorecieron la formación de ocho tormentas con nombre.
En Europa occidental, las olas de calor continuaron durante agosto luego de una sucesión de episodios de temperaturas extremas que comenzó en mayo.
Las condiciones secas afectaron gran parte de Europa y provocaron sequías graves en algunos países, además de caudales excepcionalmente bajos en ríos como el Rin, Danubio, Bug Meridional y Dniéper.
A este panorama se suma la reducción de la extensión del hielo marino. Tanto el Ártico como la Antártida registraron en agosto niveles inferiores al promedio.
Los datos muestran que el calentamiento continúa afectando de manera simultánea a los continentes, los océanos y los sistemas climáticos del planeta.
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