Pacientes y familiares que dependen del servicio de hemodiálisis en hospitales subrogados denunciaron la suspensión intermitente de sus tratamientos debido a disputas financieras entre las autoridades gubernamentales y la empresa proveedora de insumos y equipos, identificada como Vita.
De acuerdo con los testimonios recabados, la falta de pagos por parte de las instancias gubernamentales ha generado que la empresa suspenda de manera recurrente el servicio. Tan solo en lo que va del año, esta problemática se ha presentado en tres ocasiones —la primera en enero, otra hace un mes y la más reciente en los últimos días—, afectando gravemente a personas de escasos recursos para quienes el traslado y costo privado de las sesiones son incosteables.
IMPACTO CRÍTICO EN SECTORES VULNERABLES
Los afectados, cerca de 120 pacientes, señalaron que hay casos extremos donde jefes de familia con dependientes en situación de vulnerabilidad, como adultos mayores en silla de ruedas o menores de edad, llevan semanas sin recibir su terapia de sustitución renal debido a la falta de insumos y máquinas, las cuales son retiradas por la empresa operadora bajo el argumento de adeudos gubernamentales.
Ante esta situación, el personal médico de los hospitales ha manifestado su incapacidad operativa para resolver el conflicto, al tratarse de servicios y equipos subrogados externos, señalando que la falta de respuesta institucional por parte de IMSS-Bienestar deja indefensos tanto al personal de salud como a los derechohabientes. Los inconformes hicieron un llamado urgente a las autoridades federales y estatales para regularizar los pagos y garantizar la continuidad de un servicio médico vital que no admite retrasos.
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