Save the Children advierte que, pese a la reducción registrada entre 2022 y 2025, persisten desigualdades y condiciones económicas que exponen a millones de menores.
En México, 3.48 millones de niñas, niños y adolescentes se encuentran en situación de trabajo infantil, lo que equivale aproximadamente a uno de cada ocho menores, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2025.
Aunque la cifra disminuyó de 3.73 millones en 2022 a 3.48 millones en 2025, una reducción de alrededor de 255 mil personas, Save the Children advirtió que el avance es insuficiente y llamó a fortalecer las políticas públicas para garantizar los derechos de la infancia.
“Los datos de la ENTI nos muestran que México puede avanzar en la reducción del trabajo infantil, pero también nos recuerdan que no podemos confundir una disminución con la solución del problema”, señaló Nancy Ramírez, directora de Incidencia Política de Save the Children en México.
La organización destacó que el fenómeno no se limita a los centros de trabajo formales, pues también incluye quehaceres domésticos no adecuados, actividades informales y situaciones que ocurren dentro de los hogares.
Entre los factores que contribuyen a esta problemática se encuentran las dificultades económicas de las familias. Según los datos citados por la organización, 38.8% de niñas, niños y adolescentes en ocupación no permitida reportó motivos relacionados con la aportación económica al hogar, el pago de la escuela o los gastos personales. Además, 48.4% de los hogares con presencia de trabajo infantil identificó el encarecimiento de los alimentos como un problema grave o muy grave.
Las desigualdades también se reflejan en las cifras: mientras la tasa nacional de trabajo infantil es de 12.6%, entre la población indígena alcanza 24.9%.
La agricultura concentra la mayor proporción de ocupación no permitida, con 27.7%. Por entidad, Guerrero registra una tasa de trabajo infantil de 22.6%, Oaxaca de 20.9% y Chiapas de 20.3%, de acuerdo con los datos difundidos.
Ante este panorama, Save the Children pidió fortalecer las capacidades de las autoridades laborales y de protección de la infancia, así como garantizar recursos humanos, técnicos y financieros para prevenir, detectar y atender estos casos.
También llamó a traducir las prioridades del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 en acciones concretas, con presupuesto, indicadores y coordinación institucional.
La organización subrayó que erradicar el trabajo infantil requiere una respuesta integral que incluya educación, salud, protección social, servicios de cuidado y mejores condiciones para las familias.
Aunque la ENTI 2025 muestra avances, Save the Children sostuvo que el reto es acelerar la reducción del trabajo infantil y asegurar que ninguna actividad que vulnere los derechos de niñas, niños y adolescentes quede fuera de las políticas de prevención y atención.
Descubre más desde Comunicadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
