sábado, enero 16, 2021
CFE desmiente a El País

Asegura la CFE que la planta nuclear Laguna Verde no estuvo cerca de una situación de máxima alerta, como lo difundió el diario español El País.

La nota alude de manera imprecisa la recarga de combustible realizada en agosto de 2020 (que se informó en su momento). Aclaramos que el combustible para el reactor de la CNLV está diseñado solo para extraer el calor necesario para la producción del vapor que mueve las turbinas: por diseño, está enriquecido al 4.7%. Es incorrecto decir, como El País, que “la generadora acelere su potencia más allá del 100% y esté expuesta a un estallido”. Es imposible: se requerirían combustibles purificados (enriquecidos) por encima del 90%. Por lo tanto, no existe riesgo alguno de “estallido”, como señala El País.

Tergiversan la información en relación al sistema de colores de la CNLV. La nota de El País refiere: ” la Unidad 1 permaneció en riesgo amarillo debido a problemas en el sistema de mitigación del generador diesel de emergencia”. Por protocolo y de acuerdo a los más altos estándares de calidad, el semáforo se coloca en amarillo aunque solo sea por mantenimientos programados y no existe ningún riesgo.

El sistema de colores de la industria nuclear es cuidadoso y conservador. Irresponsable sería que la semaforización de los procesos internos estuviera siempre en verde para cumplir los caprichos de algunos medios de comunicación. Por eso el sistema de colores indicó estado naranja mientras la Central realizó las labores de mantenimiento de su reactor CNLV-U1. Los automatismos y bases de diseño se encargan de que la CNLV se mantenga segura.

El sistema de colores no es la única salvaguarda de la seguridad de Laguna Verde: existen otros protocolos en este sentido.

El personal está altamente capacitado, como cualquier par internacional.

Se demanda apego estricto a los procedimientos de seguridad.

La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas (CNSNS) tiene presencia permanente en la Central.

Es monitoreada y certificada constantemente por la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO, por sus siglas en inglés) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, en inglés).

Refiere El País que “la planta estuvo expuesta al peligro de drenado de la alberca de combustible gastado”. Falso, los protocolos de seguridad no permiten ningún tipo de drenado de la alberca, precisamente para evitar todo tipo de riesgo contaminante. Por eso la energía nuclear es considerada especial y única y de ahí la gran cantidad de mecanismos de defensa tanto activos como pasivos que por diseño tiene la instalación. Aún así, la probabilidad de un accidente cuando se coloca el semáforo en naranja por protocolo es nula.

Es también falso que los reactores de la CNLV “tienen una vida útil proyectada de 40 años cada uno”. De manera conservadora, en 1990 se otorgó una licencia de 30 años al reactor I, CNLV-U1. En la regulación de Estados Unidos es usual que reactores de este tipo reciban su primera licencia por 40 años. La licencia que se otorga a un reactor es solo eso, una licencia, no un cálculo sobre su vida útil.

Laguna Verde cuenta con un Centro de Información (museo) que recibe a cientos de estudiantes al año y comparte información valiosa con la industria nuclear internacional.

A pesar de ello, El País asevera que “es preocupante que no sepamos cómo opera la planta”. Extendemos una cordial invitación a todos los medios de comunicación, una vez terminada la pandemia y se den las condiciones propicias, a visitar la CNLV para corroborar nuestras afirmaciones.

La nota cierra citando una lista de supuestos incidentes basados en “fuentes de la planta”: todos carecen de fundamento. La nota no presenta ni plantea la realidad de los procesos internos de la Central.

En su Manual de Estilo*, El País apunta que “hay que evitar el recurso de disimular como fuentes informativas […] aquellas que solo aportan opiniones” (p. 29, punto 1.13). Lamentamos que un diario tan importante se sume a la repetición de información tendenciosa y demostrablemente falsa.

La Central Nucleoeléctrica Laguna Verde ha estado expuesta a permanentes campañas de desprestigio desde hace muchos años. Han utilizado para ese fin a un trabajador removido hace más de 25 años por carencias en confianza y desempeño, así como rumores falsos y datos muy alejados de los más básicos principios de la realidad con la que opera la CNLV.

Laguna Verde es orgullo de la industria eléctrica, la ingeniería y la física mexicanas. Combina la tecnología de bajo costo variable de generación con la ausencia total de gases invernadero (cuenta con Certificados de Energías Limpias, CEL). Tiene la generación más eficiente y menos costosa de todo el parque de generación de la CFE. Lamentamos que El País, así como otros medios que repiten sin verificar nada, diseminen información falsa y alarmista con total irresponsabilidad, sin siquiera hacer el intento de buscar información técnica básica sobre la operación de una central nucleoeléctrica.

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