Integrantes del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores de la Salud (SINTS), sección 22 del Estado de México, se manifestaron frente a las oficinas de la Secretaría de Gobernación estatal para exigir el reconocimiento de la autoridad, el cese a la discriminación laboral y la apertura de una segunda etapa de basificación para cerca de 7,000 empleados de la salud que permanecen bajo el régimen de contrato transitorio.
Talia Ramírez Vértiz, enfermera y representante de la organización, puntualizó que la movilización busca la mediación del gobierno mexiquense ante el silencio institucional del IMSS-Bienestar. De acuerdo con la portavoz, las mesas de diálogo solicitadas de manera formal en sedes como Naucalpan y Toluca «han brillado por su ausencia», lo que motivó la movilización pacífica en la capital del estado.
A pesar de haber obtenido una base laboral hace casi dos años, el personal adscrito al SINTS denunció la existencia de prácticas discriminatorias dentro del instituto. Bajo la etiqueta de «las nuevas bases IMSS-Bienestar», los trabajadores acusan que se les relega frente al sindicato mayoritario tradicional.
Asimismo, la organización exige la entrega formal de sus comisiones sindicales, una herramienta legal contemplada en su toma de nota —registrada desde 2022 bajo el Apartado B del régimen laboral burocrático— que les permitirá desplazarse por hospitales y centros de salud para asesorar y tramitar la documentación de sus agremiados sin descuidar sus jornadas operativas.
«Nos encanta nuestro trabajo, no queremos cerrar calles ni afectar a la ciudadanía, pero es necesario que la población sepa la discriminación que vivimos. Queremos que se nos reconozca el derecho a trabajar libremente como sindicato independiente», señaló Ramírez Vértiz.
INCERTIDUMBRE PARA 7,000 TRABAJADORES DE CONTRATO
Uno de los puntos centrales de la protesta es la situación de precariedad que enfrentan aproximadamente 7,000 profesionales del sector en la entidad, entre los que se encuentran médicos, especialistas, enfermeras y personal operativo que llevan hasta más de 20 años bajo contratos eventuales renovables cada seis meses.
El sindicato independiente enfatizó que este esquema carece de prestaciones fundamentales como el acceso a la vivienda o esquemas de seguridad social integral, generando una fuerte inestabilidad laboral y emocional en el personal, que ve pasar los años sin la certeza de alcanzar una jubilación digna.
Ante este panorama, el SINTS urgió a las autoridades federales y estatales a esclarecer el estatus de una segunda ronda de basificaciones. Asimismo, exigieron transparencia respecto al paradero de las plazas vacantes que han quedado disponibles debido a jubilaciones o decesos de personal adscrito, solicitando que estas sean sometidas a concurso público para beneficiar a los trabajadores eventuales más antiguos.
REGIONES AFECTADAS Y TEMOR A REPRESALIAS
La organización indicó que los trabajadores afectados pertenecen a unidades médicas de toda la entidad, concentrándose la mayor parte de los manifestantes en municipios del Valle de Toluca como Almoloya de Juárez, Zinacantepec, Toluca, Metepec y Xonacatlán.
Aunque el sindicato cuenta con un padrón detallado de perfiles académicos, antigüedad y códigos, los representantes señalaron que resguardan la identidad de muchos de sus afiliados debido al persistente temor a sufrir represalias laborales. Finalmente, la vocera aclaró que el movimiento no obedece a intereses políticos, sino a una demanda estrictamente laboral para dignificar la labor de todo el cuerpo médico y administrativo del sistema de salud pública en el Estado de México.
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