La organización advierte que la regulación de contenidos violentos debe incluir la participación de niñas, niños y adolescentes, así como mecanismos de vigilancia y protección de datos personales.
La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) llamó a construir entornos digitales seguros para niñas, niños y adolescentes, sin limitar su acceso a internet, las redes sociales o los teléfonos celulares, ante el anuncio de un decreto presidencial para regular contenidos violentos en plataformas digitales.
La organización reconoció la importancia de colocar el interés superior de la niñez en el centro de las medidas de protección; sin embargo, advirtió que la regulación no debe limitarse a repetir las obligaciones ya establecidas en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA).
REDIM señaló que los ajustes deben considerar las evidencias sobre fallas en el diseño y la atención de las plataformas digitales, a partir de investigaciones académicas, instituciones, organizaciones civiles y las experiencias de niñas, niños y adolescentes usuarios.
La organización sostuvo que el reto consiste en garantizar espacios digitales seguros y prevenir las distintas formas de violencia en línea, sin reducir las medidas de protección a restricciones de acceso o al uso de celulares en las escuelas.
Uno de los principales señalamientos de REDIM es la falta de diálogo con las infancias y adolescencias durante el proceso de regulación, situación que, advirtió, puede dejar fuera aspectos importantes de su implementación y vulnerar su derecho a participar en las decisiones que les afectan.
Como parte de su propuesta, la red destacó la estrategia “Clic protegido”, mediante la cual plantea articular a legisladores, organismos internacionales, empresas tecnológicas y de telefonía, instituciones públicas, academia, organizaciones civiles y a las propias infancias y adolescencias.
También alertó sobre la necesidad de definir con claridad qué se considera contenido violento, para evitar que la regulación ignore la normalización de la violencia en la sociedad mexicana.
Respecto a la pornografía y los contenidos relacionados con la explotación sexual, pidió considerar los mecanismos de atracción y adicción, la importancia de la educación sexual integral, así como las formas de captación vinculadas con la trata de personas y el reclutamiento forzado.
Otro de los puntos de preocupación es la verificación de edad mediante reconocimiento facial o datos biométricos. REDIM advirtió que estos mecanismos requieren claridad sobre la protección, gestión y almacenamiento de información personal sensible.
La organización consideró necesario establecer un enfoque de derechos en los diálogos sobre la regulación, incorporar denuncias y propuestas de niñas, niños y adolescentes, y desarrollar discusiones legislativas sobre posibles sanciones.
Asimismo, planteó establecer mecanismos de monitoreo y verificación para evaluar los ajustes que realicen las plataformas digitales, además de dar continuidad al trabajo para atender los desafíos relacionados con la inteligencia artificial.
REDIM señaló que el contexto internacional y las recientes sanciones impuestas a empresas tecnológicas en tribunales estadounidenses representan una oportunidad para fortalecer la protección de los derechos de la niñez en los entornos digitales.
Finalmente, reiteró su disposición para contribuir al proceso desde su experiencia en la promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes, al subrayar que una internet más segura requiere garantizar derechos, ampliar la participación de las infancias y establecer una corresponsabilidad efectiva entre autoridades, empresas y sociedad.
Descubre más desde Comunicadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
