Analizó 33 productos y detectó irregularidades en 10; algunos contienen más grasa de la declarada en el envase.
Por su practicidad y accesibilidad, las sopas instantáneas forman parte de la alimentación de muchas familias mexicanas; sin embargo, su consumo debe ser moderado debido a sus niveles de sodio y grasas saturadas, advirtió la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
A través del Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor (LNPC), la dependencia analizó 33 productos y realizó 2 mil 037 pruebas para evaluar su contenido neto, valor energético, proteínas, grasas, carbohidratos, agua y sodio.
El estudio incluyó nueve sopas sabor a pollo, tres con camarón, siete sabor a camarón, cinco sabor a res, una sabor a birria, siete picantes y una vegetariana. Del total, 10 presentaron inconsistencias.
Entre los productos que presentaron más grasa de la declarada en su envase se encuentran los fideos instantáneos estilo oriental sabor carbonara y tocino, así como los sabor vegetales picantes de la marca MAMA; la pasta de harina de trigo precocida sabor a pollo Maruchan Pasta Rápida Yakisoba y la pasta precocida sabor a camarón y habanero Nissin Pasta U.F.O. Fuego.
Profeco determinó que estos productos incumplen con disposiciones establecidas en las NOM-002-SCFI-2011 y NOM-051-SCFI/SSA1-2010, al presentar una cantidad de grasa superior a la declarada en su etiquetado.
Asimismo, el laboratorio detectó que dos productos de A-SHA y cuatro de Ramen Express by Chef Woo no presentan información comercial completa.
Entre las irregularidades identificadas se encuentran la falta de instrucciones de preparación en idioma español y la ausencia de la declaración nutrimental del producto preparado, situaciones que contravienen la Ley Federal de Protección al Consumidor.
La dependencia recordó que las personas consumidoras tienen derecho a recibir información suficiente, clara y adecuada sobre los productos que adquieren.
Además de las irregularidades, Profeco llamó a moderar el consumo de estos alimentos debido a su composición. Todos los productos analizados presentaron sellos octagonales de advertencia en su etiquetado frontal.
Detrás del sabor de los fideos de harina de trigo se encuentran ingredientes como extractos cárnicos, verduras, salsas, sazonadores, azúcar y aditivos potenciadores de sabor, entre ellos glutamato monosódico, inosinato disódico y guanilato sódico.
Algunos productos también pueden aportar exceso de calorías o contener edulcorantes cuyo consumo no es recomendable para niñas y niños.
En la edición 595 de la Revista del Consumidor, Profeco recomienda privilegiar las preparaciones caseras, ya que permiten adaptar el valor nutrimental de los alimentos a las necesidades de cada familia.
La Procuraduría aconseja consultar con profesionales de la salud para determinar la cantidad y frecuencia de consumo de sodio, grasas y azúcares adecuada para cada persona.
Para realizar una compra responsable, recomienda revisar la fecha de caducidad o consumo preferente, verificar que el envase se encuentre en buenas condiciones y almacenar correctamente los productos una vez adquiridos.
El estudio completo puede consultarse en la edición 595 de la Revista del Consumidor.
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