sábado, febrero 24, 2024
Ridículo criterio de jueza hunde a Roxana

Se le podría dictar una sentencia de entre 6 meses a 7 años por “exceso de legítima defensa”, tras defenderse de su agresor.

La joven Roxana Ruíz Santiago de 23 años, oriunda de Oaxaca y avecindada en el municipio de Nezahualcóyotl, ubicado al oriente del Estado de México, fue encontrada culpable del delito de homicidio simple con “exceso de legítima defensa”.

Sentencia condenatoria dictada este miércoles por la jueza del Poder Judicial del Estado de México, Mónica Osorio Palomino, pese a que durante el proceso legal se acreditó y comprobó que su atacante la agredió sexualmente y al encontrarse en estado de vulnerabilidad (vivía sola con su hija) la joven de origen indígena lo único que hizo fue defenderse del agresor a quien privó de la vida.

Durante el proceso, la jueza determinó, según el abogado, que la víctima-Roxana se excedió al defenderse por lo que el lunes le será dictada la sentencia que de acuerdo con el Código Penal estatal podría oscilar entre 6 meses a 7 años de prisión.

Minutos antes de que la jueza del Poder Judicial mexiquense dictará la sentencia, Roxana Ruíz, concedió una entrevista a Luis Pantoja Ríos, titular del programa “De Análisis” que se transmite por la plataforma digital de https://comunicadores.mx/ de lunes a viernes de 13:00 a 14:00 horas, donde precisó que pese a estar enfrentando el proceso en libertad, estaba muy preocupada de que la juzgadora mexiquense no se condujera con perspectiva de género para dictar su sentencia.

“Esperamos que sea una sentencia justa, con perspectiva de género; que sea algo bueno (resolución favorable) para todas las mujeres que pasan por este tipo de situaciones”, expresó Roxana durante la entrevista con el programa “De Análisis”.

Reconoció que tras permanecer 9 meses en prisión y luego acudir a firmar cada semana durante 1 año y 3 meses a los juzgados y asistir a múltiples audiencias, su expectativa no era esperanzadora, pues reconocía que ante la “justicia” del Estado de México tenía pocas posibilidades de salir adelante, es decir de no volver ir a la cárcel.

“Hemos visto que es un juicio un poco pesado… ha sido muy largo, ayer se cumplieron 2 años de mi detención”, recordó que hacer un llamado a la jueza para que dicte una sentencia justa.

Dicho temor ante el aparato de justicia del Estado de México se confirmó, pues la tarde del miércoles 10 de mayo, la referida impartidora de justicia estatal consideró que Roxana era culpable del referido ilícito por lo que merecía un castigo que será dado a conocer el próximo lunes.

“El Tribunal de enjuiciamiento dicto un fallo condenatoria donde se considera que se acreditó plenamente que Roxana fue víctima de violencia sexual; que es una persona vulnerable y que se acreditó también la legítima defensa; nada mas que el Tribunal de enjuiciamiento considera que Roxana se excede en la legítima defensa; que en un momento defendiendo su vida y su libertad sexual, que debió haber parado, no lo hizo, entonces por eso dictó fallo de condena”, explicó Ángel Carrera, el abogado de Roxana tras salir de los juzgados del Poder Judicial del Estado de México.

La agresión sexual en contra de Roxana se registró en su hogar ubicado en la colonia Benito Juárez,de Nezahualcóyotl, donde vivía desde hace tiempo con su pequeño hijo.

Durante la entrevista con “De Análisis” Roxana precisa que en caso de no haberse defendido, su pequeña hija hoy sería huérfana y su madre de edad avanzada y con estado de salud delicado, seguramente la estaría cuidando en Oaxaca (donde vive), pero con muchas dificultades.

Roxana precisó que en ningún momento ella planeó el ataque contra su agresor como lo especulan sus familiares, quienes a lo largo de todo el proceso judicial la han estado intimidando, amenazando y agrediendo verbalmente.

Por ello, dijo, previo a conocer el fallo, al margen de la sentencia de la jueza, pidió a las autoridades competentes resguardar su integridad, ya que familiares del agresor sexual, podrían hacerle daño.

“Espero que la sentencia no sea condenatoria, y me den la oportunidad de rehacer mi vida, con mi hijo y mi familia. Desde hace dos años no he podido hacer mi vida, no es una libertad plena, y mucho menos feliz”, enfatizó tras explicar que luego de que la justicia, previo recurso jurídico interpuesto por su abogado, le permitió seguir el proceso en libertad, nunca logró conseguir un trabajo estable porque tenía que acudir cada semana a firmar a los juzgados y audiencias.

“He tenido que aguantar gritos y señalamientos en mi contra (por parte de los familiares del agresor), quiero que esto termine de una manera justa”, dijo durante la entrevista con De Análisis.

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