viernes, diciembre 9, 2022
Piden atender causas y consecuencias del trabajo infantil

Más de un millón de niñas, niños y adolescentes trabajan en actividades peligrosas, en especial quienes viven en Guanajuato, el Estado de México y Chihuahua: Redim

Organizaciones de la sociedad civil instan al Estado mexicano a abordar la situación del trabajo infantil con políticas públicas, bajo un enfoque de derechos humanos que identifique y reconozca, sin criminalizar a las familias, las diversas poblaciones y formas de infancias trabajadoras que existen en el país, provocadas por las desigualdades y el continuo aumento de la pobreza y violencia.

En México trabajan más de tres (3) de cada 30 niñas, niños y adolescentes. Una consecuencia grave de la pobreza es tener problemas para conseguir comida, lamentablemente al menos dos (2) de cada 10 niñas y niños en México viven con este problema, mientras que cuatro (4) de cada 10 personas de 5 a 17 años dedad que trabajan, aportan algún ingreso al hogar y uno (1) de cada cuatro (4) niñas, niños y adolescentes que trabajan, lo hacen porque su hogar necesita de su ayuda.

La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) y las organizaciones Melel Xojobal y el Centro de Desarrollo Indígena Loyola (CDIL) piden también que se tomen en cuenta a los niños, niñas y adolescentes en la garantía a su derecho a la participación, mediante el desarrollo de espacios que les den voz y valoren las opiniones y reflexiones que tienen sobre los temas que les involucran y afectan. El llamado lo hicieron en el marco de la campaña #48DíasDeActivismo para atender y visibilizar las diferencias entre infancias trabajadoras, trabajo infantil, explotación y trata de personas, a propósito de las estadísticas oficiales que revelan que más de un millón de niñas, niños y adolescentes trabajan en actividades peligrosas, en especial quienes viven en Guanajuato, el Estado de México y Chihuahua, considerados como los estados con más pérdidas por agresiones en el país.

“Niñas, niños y adolescentes que trabajan y sus familias deben participar en el diagnóstico, diseño, implementación y evaluación de las acciones públicas. Las CITIs (comisiones intersecretariales para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección de Adolescentes Trabajadores en Edad Permitida en México) deben formar parte de las Comisiones del Sistema Integral de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA’s) a nivel estatal y municipal y las líneas de acción deben ser incorporadas al Programa Municipal de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes”, coincidieron organizaciones durante la realización del foro “Miradas actuales sobre el trabajo de niñas, niños y adolescentes”, el cual tuvo como norte visibilizar a niños, niñas y adolescentes trabajadores y generar una amplia discusión y reflexión sobre las condiciones de trabajo para las infancias en contextos agrícolas y urbanos. El análisis incluyó a especialistas de diferentes sectores del país como sociedad civil, academia, Estado y principalmente, niñez y adolescencia.

La representación de los niños, niñas y adolescentes, entre los que se incluyeron población indígena urbana y migrante, estuvo a cargo del Grupo de Participación de la REDIM y del Centro de Investigación para el Desarrollo Sustentable (CIDES) en Ciudad de México “Juntas y Juntos por Nuestros Derechos”, así como del Centro de Desarrollo Indígena Loyola (CDIL) y su programa NENEMI, en Guanajuato, además, de infancias integrantes de Melel Xojobal, en Chiapas, quienes realizaron la presentación del documento la “Infancia Cuenta en México, desde y para niñas, niños y adolescentes: Trabajo Infantil, 2021”.

El documento que recoge las reflexiones de niñas, niños y adolescentes sobre la situación del trabajo infantil en México, fue construido a partir de sus propias experiencias, observaciones, opiniones y acceso a la información sobre trabajo infantil, como parte de una amplia línea de investigación que desde el año 2005, REDIM publica en diversas versiones para mostrar cómo viven otras niñas, niños y adolescentes del país y enséñales a su vez, a conocer sobre sus derechos para ayudarles en la toma de decisiones.

“Pocas veces nos damos la oportunidad de escuchar a niñas, niños y adolescentes, de la misma manera que pocas veces les damos la garantía de derecho de opinar sus ideas, su pensar, su sentir y sus propuestas por falta de espacios para consultarle al no creerles capaces tomar sus propias decisiones y el desinterés general de las autoridades hacia la niñez trabajadora”, expresó Tania Ramírez Hernández, directora Ejecutiva de la REDIM.

Para construir la versión de “Trabajo Infantil desde y para niñas, niños y adolescentes” REDIM, junto a otras organizaciones de la sociedad civil, reunió a un total de 116 niñas, niños y adolescentes de 13 estados de la República, en edades comprendidas entre 5 y 18 años, quienes asistieron a distintas reuniones para participar en las actividades, compartiendo sus experiencias, observaciones, opiniones y propuestas sobre la situación de las niñas, niños y adolescentes trabajadoras y trabajadores en México. Entre las organizaciones que participaron y contribuyeron con la publicación se encuentran Código F, una agrupación de niñas y adolescentes trabajadoras relacionadas con Melel Xojobal y también con un grupo de niñas, niños y adolescentes trabajadores relacionadas/ os con Centro de Desarrollo Indígena Loyola de León, Guanajuato,

Durante el foro, Ramírez llamó a todas las instancias del Estado y de la sociedad a sumarse a la campaña #48DíasDeActivismo, al tiempo que aprovechó la ocasión para enfatizar la importancia de fortalecer el papel institucional del SIPINNA en México como parte de los deberes constitucionales que rige la Convención de los Derechos del Niño y su expresión nacional en la Ley General de Niñas, Niños y Adolescentes para garantizar los derechos de la niñez, “aún cuando las instituciones públicas estatales y municipales sigan sin entender su deber en torno a los derechos de niñas, niños y adolescentes en México”, dijo.

Pandemia y trabajo infantil

El trabajo infantil y el abandono escolar aumentaron durante pandemia del COVID, debido a la crítica situación que impactó a familias pertenecientes a contextos en desigualdad. Por primera vez, en los últimos 20 años aumentó la cantidad de niñas, niños y adolescentes trabajadores. Paradójicamente, el trabajo infantil se ha convertido también en un espacio de protección para la niñez y la adolescencia frente a problemáticas como el reclutamiento por parte de grupos delictivos y del crimen organizado, observaron especialistas.

No obstante, advirtieron que si se mantienen las condiciones actuales de desigualdad, incrementará la deserción escolar y más niñas, niños y adolescentes se verán en la necesidad de trabajar, tal como los revela el documento de la “Infancia Cuenta” hecho por niños y niñas. La publicación muestra que en el país, un poco m s de cuatro (4) de cada 25 niñas, niños y adolescentes no estudian uno (1) de cada cuatro (4) niñas, niños y adolescentes que trabajan, no va a la escuela.

En opinión de Jennifer Haza Gutiérrez, directora de Melel Xojobal, se requiere que el trabajo infantil se analizado desde una valoración critica que permitar diferenciar el trabajo de la explotación, así como reconocer el valor cultural, social y comunitario de la participación y protagonismo de la niñez en el trabajo y su diversidad. “Creemos que hay que reivindicar el derecho a trabajar de las niñas, niños y adolescentes ya que responde al sentido y propósito de los derechos humanos, que es el de tener un impacto positivo en la vida de las personas. Es un derecho no escrito, especialmente en las infancias en situación de marginalización y discriminación, así como un derecho reclamado y relevante para la vida de las infancias y las adolescencias que responde a una necesidad urgente y pretende mejorar la realidad social de la niñez”, apuntó.

El foro “Miradas actuales sobre el trabajo de niñas, niños y adolescentes” contó con la participación del director de Previsión Social de la Secretaría del Trabajo, Omar Nacib Esteban, el director del Centro de Derechos de la Niñez y Empresa, Save the Children, Alejandro Martínez, Mirell Moreno Alva, directora del Sistema de Información Nacional del Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), Arturo Narváez, sociólogo de la Universidad Veracruzana, así como la directora del Centro de Desarrollo Indígena Loyola, Mayo Meza Trejo, el Oficial de Política Pública Nacional en World Vision, Malcom Aquiles Pérez, la coordinadora del Programa Atención a las Personas Jornaleras Agrícolas Indígenas Migrantes del CDIL, Guanajuato, Fabiola Hernández; la integrante Mujeres Andando Procesos Por Autonomías Sororales Mapas Michoacán, Elizabeth Limón y la coordinadora de la Fundación AVINA e Iniciativa Arropa, organización ésta última responsable de brindar apoyo para la realización de estos espacios.

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